domingo 7/3/21

PSOE y Podemos se reúnen para disipar recelos antes de las catalanas

Los detonantes, Escrivá por las pensiones y la polémica por la ley de igualdad de trato
Adriana Lastra e Iván Redondo frente a Echenique, en una imagen de febrero de 2020. MARISCAL

Pedro Sánchez optó por no alterar con sus mínimos cambios en el Gobierno el actual equilibrio de fuerzas entre los ministros del PSOE y los de Unidas Podemos. Ni para bien ni para mal. El retoque no afecta a los titulares de las carteras que más roces han han protagonizado en el primer año de coalición. Pero un día después de materializar el relevo de Salvador Illa y en vísperas de una campaña electoral que ya ha empezado a enrarecer las relaciones de los socialistas con sus aliados, los dos socios de la coalición celebraron un encuentro para, según fuentes de ambos partidos, «coordinar su acción conjunta». La cita tiene su relevancia. Hasta ahora, los socios sólo han activado la Comisión Permanente de Seguimiento del acuerdo de coalición en contadas ocasiones tras crisis muy concretas. La última en julio, tras el descalabro electoral de los de Iglesias en Galicia y País Vasco. En el último trimestre del pasado año, cuando el objetivo prioritario del PSOE era salvar los Presupuestos, se dejaron pasar no pocas desavenencias. No hubo encuentro, por ejemplo, cuando Unidas Podemos presentó junto a EH-Bildu y ERC una enmienda sobre la paralización de los desahucios. Hasta ahora, en la mayor parte de los casos ha valido con las conversaciones directas entre Iglesias y Sánchez o entre Lastra y Echenique. Sin embargo, en las últimas semanas se ha instalado una suerte de desconfianza, sobre todo en el ala de Podemos. La formación de Iglesias, acostumbrada a tensar con cierto éxito la cuerda para justificar ante sus votantes la presencia en el Ejecutivo, teme ahora quedar a merced de un PSOE que, con las cuentas públicas aprobadas, se siente más fuerte. El cofundador de Podemos Juan Carlos Monedero resumió ayer en TVE esa sensación. «Se sabía que se iba a cambiar poco, se sabía que iba a costar, pero está costando demasiado y esto genera cierto enfado», dijo sobre la entrada en el Ejecutivo de la formación en la que ya no tiene cargo alguno. El exdirigente de Podemos defendió que la participación en el Gobierno ha resultado «virtuosa», pero aseguró que sus antiguos compañeros de partido sienten que el PSOE está jugando con ellos a un «ajedrez sin reglas» y que ahora Sánchez está más en «contentar» al ala más liberal.

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