sábado 5/12/20

Puigdemont se marcha del PDeCAT

El ‘expresident’, que sigue fugado en Bélgica, acelera la fuga de militantes hacia su nueva plataforma en plena guerra judicial por la titularidad de la marca ‘Junts’ con su expartido
Puigdemont en una intervención por videoconferencia. SUSANNA SÁEZ
Puigdemont en una intervención por videoconferencia. SUSANNA SÁEZ

No deja de ser paradójico que la última división en el seno del independentismo se haya desatado a cuenta del nombre ‘Junts’. En permanente ebullición desde hace años, la guerra por la nomenclatura ha servido ahora de fogonazo definitivo para que Carles Puigdemont suelte amarras y se desvincule del PDeCat, partido heredero de la antigua Convergència que él mismo contribuyó a fundar en 2016. En vísperas de la Diada y con unas elecciones catalanas en el horizonte, el expresident comunicó este lunes oficialmente su baja para centrarse en el liderazgo de JxCat.

La esfera posconvergente lleva haciendo equilibrismos desde el comienzo del ‘procés’ entre el nacionalismo moderado y el independentismo defensor de las vías unilaterales. Un difícil encaje que ha generado tensiones internas y también con ERC, su socio en el Govern y adversario electoral. Todo ello bajo la atenta mirada de Puigdemont, quien desde Waterloo lleva meses maniobrando para retomar el liderazgo del secesionismo incluso a costa del que era su partido hasta ayer mismo.

«Acabo de comunicar a David Bonvehí, presidente del PDeCAT, mi decisión de darme de baja del partido que preside», dio a conocer en Twitter.

Las discrepancias en la hoja de ruta del independentismo son la verdadera razón de fondo de su marcha. El propio expresidente de la Generalitat relanzó en julio la plataforma de Junts, ahora constituida como partido, para tomar las riendas y asegurar la continuidad de la vía rupturista.

«Continuaré trabajando, ahora como presidente de JxCat, para mantener una relación cordial entre las dos formaciones», explicó Puigdemont, que culminó el reguero de bajas iniciado durante el fin de semana.

En cambio, el motivo oficialmente expuesto para justificar esta fuga, que el propio partido cifra en torno al 7% de su militancia, es la guerra judicial abierta entre Bonvehí y el propio Puigdemont por la marca ‘Junts’. El PDeCAT ha llevado la cuestión a los tribunales al considerar que el cambio en la titularidad de la sigla fue fraudulento. En concreto, denuncian que nunca se produjo la asamblea telemática en la que, según los fieles a Puigdemont, se habría realizado tal modificación. La vista se celebrará el próximo 25 de septiembre y el juez podría suspender cautelarmente el uso de la marca.

Para entonces el PDeCAT ya será un partido herido de muerte porque este mismo lunes, junto a Puigdemont, cuatro consejeros del Govern también anunciaron que rompen su carné. En un comunicado conjunto, Meritxell Budó, Miquel Buch, Damià Calvet y Jordi Puigneró criticaron que su ya expartido impulse la «judicialización» en las relaciones entre ambas organizaciones y oficializaron su marcha a JxCat «por coherencia».

Puigdemont se marcha del PDeCAT