sábado. 26.11.2022
Mariano Rajoy presidió ayer la reunión del Comité de Dirección del partido. TAREK

nuria vega | madrid

El «continuismo», como lo definió el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se impuso y el PP acometió los cambios justos en sus listas electorales. A última hora de la jornada se comunicaron aquellos «ajustes» a los que el partido se ha visto obligado o bien por la renuncia de sus candidatos o por los escándalos judiciales que han estallado desde la campaña del 20 de diciembre. Sólo cuatro de sus cabezas de cartel fueron sustituidos. Es el caso de los números uno por Las Palmas, Baleares, Málaga y Santa Cruz de Tenerife. Aunque debido a la campaña de austeridad, ninguno podrá lucir cartel electoral en estos comicios.

La dimisión del ministro de Industria, José Manuel Soria, dejó el pasado 15 de abril un hueco por cubrir en la candidatura de Las Palmas. El partido ha resuelto que Carmen Hernández Bento, ex delegada del Gobierno, sea la sustituta de quien tuvo que abandonar su cargo y su actividad política por los presuntos vínculos con paraísos fiscales que apuntaban los Papeles de Panamá. Además, la formación ha aprovechado para renovar el puesto de salida por Santa Cruz de Tenerife y situar a Ana Zurita, coordinadora regional.

En Baleares, sin embargo, las razones que llevaron a Mateo Isern a renunciar fueron, según sus propias explicaciones, «personales». Ahora su puesto lo ocupará Teresa Palmer, la actual delegada del Gobierno en las islas y que ha sido elegida entre los 23 aspirantes que se presentaron. Mientras, en Málaga, una de las circunscripciones prioritarias para el PP, donde la coalición Unidos Podemos amenaza con llevarse uno de los escaños del partido, Carolina España, ex portavoz de los populares en la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, batallará por conservar los votos del 20-D. La decisión vuelve a relegar al segundo puesto en la lista a la vicepresidenta del Congreso, Celia Villalobos, que ya tuvo que asumir que no encabezaría la candidatura en los anteriores comicios al ser desplazada entonces por el alcalde de Estepona, José María García Urbano.

La confianza en los candidatos sustenta el deseo de construir una gran coalición con las formaciones de Pedro Sánchez y Albert Rivera, aunque la precampaña obligue y se sucedan los envites a los socios potenciales. Así, el PP pretende pactar con el «segundón» de la izquierda, como definió el vicesecretario Javier Maroto al PSOE, un partido en el que Martínez Maillo detecta «una confusión ideológica bastante importante», y con Ciudadanos, una fuerza de «centroizquierda» que «ha envejecido mucho» en «cuatro meses.

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