domingo 17/10/21

Rajoy recomienda a Casado volcarse en la economía y alejarse ya de Vox

El expresidente abre la convención nacional del PP pidiendo a su sucesor que reforme las pensiones
                      Pablo Casado y Mariano Rajoy en la convención nacional que el PP celebra en Santiago de Compostela. LAVANDEIRA JR
Pablo Casado y Mariano Rajoy en la convención nacional que el PP celebra en Santiago de Compostela. LAVANDEIRA JR

En el Partido Popular se respira nostalgia de bipartidismo. La irrupción de Ciudadanos y Vox en el tablero político desmonopolizó el espacio del centroderecha que ahora Pablo Casado aspira a recuperar tras la convención nacional de su partido. Una serie de actos itinerantes a lo largo de toda la semana en distintas ciudades y que ayer inauguró en Santiago de Compostela junto a Mariano Rajoy, el último presidente del Gobierno que pudo concluir una legislatura con mayoría absoluta (2011-2015). Este ofreció un consejo claro a su sucesor, mantenerse alejado de «populismos» que a su juicio representan los de Santiago Abascal y Unidas Podemos, y volcarse en la economía.

El expresidente pidió al PP que reivindique las reformas que emprendió durante sus gobiernos y cargó contra los «partidos que creen que lo van a arreglar todo en un cuarto de hora». Entre ellos, y en una mención poco velada a Vox, criticando a quienes consideran que hay «demasiada inmigración».

La receta que Rajoy propone a Casado es la de «evitar las tentaciones del multipartidismo» y centrarse en le economía. También le reclamó que reforme las pensiones si llega a la Moncloa, «aunque te monten luego dos huelgas generales como a mí».

Una suerte de doctrina tecnócrata sin ideología. «Para hacer una buena política económica hay que olvidarse de los eslóganes, la demagogia y el sectarismo», zanjó Rajoy, que recordó que a él le tocó «nacionalizar bancos y subir impuestos, algo que no llevábamos en el programa».

Pero cumplir la recomendación no será sencilla. La lectura que Casado y la dirección del PP hicieron de la fulgurante victoria de Isabel Díaz Ayuso en Madrid en mayo fue la de proclamarse como única alternativa al Gobierno por la vía de absorber a Ciudadanos y recuperar el espacio perdido por Vox. Sin embargo, ese primer impulso parece haberse frenado y las encuestas no auguran que los populares vayan a poder gobernar en solitario.

Lo que sí pareció haber cambiado, al menos en público, son las diferencias entre Casado y Rajoy, y ayer las dejaron a un lado. El presidente de los populares ha intentado borrar el rastro de marianismo que quedaba en el partido y no comparte algunos planteamientos de su predecesor.

También sorprendió en febrero, en la campaña de las elecciones catalanas, por criticar la actuación del entonces presidente del Gobierno durante la celebración del referéndum ilegal del 1-O. Especialmente por las cargas policiales.

Ayer, en cambio, alabó la gestión de Rajoy durante sus dos mandatos y le llegó a responsabilizar del, en sus palabras, «segundo milagro económico español». Hubo reciprocidad y Casado recibió los halagos de vuelta.

Dos crisis distintas

Rajoy también comparó la crisis a la que se tuvo que enfrentar durante sus dos mandatos con la que le ha tocado encarar ahora al Gobierno de Pedro Sánchez.

«Ahora es más fácil salir de la crisis» porque, defendió, «las instituciones europeas no son las de entonces y el Gobierno actual cuenta con varios años de antelación en los que se han saneado la economía. La situación bancaria es mucho mejor». Aunque lanzó una advertencia: «Esta crisis no es la misma de antes, pero hay que tomársela en serio».

En el acto también intervinieron el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, que mantuvo un coloquio con el vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas. La convención se clausurará el fin de semana en Valencia. En cada parada -Valladolid, Madrid, Sevilla, Cartagena- Casado estará acompañado por el presidente autonómico de turno, menos en Madrid. Ayuso se encuentra en Estados Unidos pero espera asistir a la clausura.

Rajoy recomienda a Casado volcarse en la economía y alejarse ya de Vox