sábado 5/12/20

La retirada del escaño a Torra consuma la fractura ‘indepe’

El independentismo no está en el escenario de octubre de 2017 pero la batalla interna no decae y ayer convirtió la Cámara catalana en un caos. Un ensayo de la campaña electoral para unas autonómicas que no tardarán mucho en ser convocadas.

JxCat y ERC llegaron al pleno, el primero del año, asegurando que defenderían hasta las últimas consecuencias la condición de diputado de Quim Torra. La Junta Electoral Central dio el jueves pasado 48 horas al Parlamento autonómico para retirar el escaño a Torra y enviar el certificado de la persona que le sigue en la lista electoral de JxCat.

Sin embargo, las proclamas previas no se cumplieron y el presidente de la Generalitat perdió su escaño. Ya no es diputado. Otra cuestión es si la pérdida de su condición de parlamentario implica dejar de ser presidente de la Generalitat.

La Cámara catalana tenía que votar el presupuesto del Parlament y Torra se quedó sin votar. En solidaridad con el jefe del Ejecutivo, su grupo parlamentario decidió en bloque no votar (el president ni siquiera estuvo presente en el hemiciclo durante la votación) y por primera vez las cuentas del hemiciclo autonómico, una votación que otrora era un mero trámite, no salieron adelante.

Una vez más, JxCat cargó con Roger Torrent, un dirigente con peso en ERC, quien hace dos años ya cerró el paso a Carles Puigdemont impidiendo que fuera investido presidente de la Generalitat de forma telemática. Los nacionalistas plantearon el debate de ayer como una defensa de los derechos de Torra y de la soberanía del Parlament. Esquerra no accedió a seguir la estrategia de choque con la justicia de sus socios desde el argumento de que hay que preservar las instituciones. Si Torra, inhabilitado como diputado, ejercía su voto, Ciudadanos y el PP habían advertido de que impugnarían las votaciones.

Los liberales elevaron hoy el tono contra el presidente catalán, y desde su bancada naranja le gritaron «delincuente» y exigieron su destitución al frente de la Generalitat. Una vez más chocaron las dos estrategias del independentismo.

La retirada del escaño a Torra consuma la fractura ‘indepe’