sábado 27/2/21

El Rey reivindica a Juan Carlos I

Felipe VI elogia la «firmeza y autoridad» de su padre para frenar el golpe de Estado El monarca reafirma
El rey Felipe VI junto a Pedro Sánchez a la entrada del Congreso. CHEMA MOYA

Felipe VI ha ensalzado este martes el decisivo papel que desempeñó su padre, Juan Carlos I, para que fracasara la intentona golpista del 23F, al asegurar que «su firmeza y autoridad fueron determinantes para la defensa y el triunfo de la democracia».

El rey ha presidido el acto con motivo del 40 aniversario del 23F celebrado en el Congreso con la asistencia del jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, de los poderes del Estado, buena parte del gabinete, y de representantes de grupos parlamentarios, aunque con la ausencia de los partidos nacionalistas e independentistas de la Cámara.

Don Juan Carlos ha sido el protagonista ausente al seguir expatriado en Emiratos Árabes Unidos por la polémica por sus presuntos negocios ocultos en el extranjero. Desde su marcha de España, don Felipe no había hablado de él y ha aprovechado el recuerdo del 23F para destacar como hace 40 años asumió «su responsabilidad y su compromiso con la Constitución» con el mensaje televisado que neutralizó la asonada militar de Antonio Tejero.

Un discurso que, sin embargo, no ha merecido el aplauso del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, ni de los representantes de Unidas Podemos.

«Su firmeza y autoridad fueron determinantes para la defensa y el triunfo de la democracia», ha valorado el rey, quien ha apuntado que, siendo niño, fue testigo directo aquella noche de cómo actuó su padre, lo que le sirvió para «aprender el inmenso, el incalculable valor que tiene la libertad para el pueblo español».

A la otra persona que ha mencionado ha sido el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, a quien ha mostrado su «gran admiración y gratitud».

Junto a ellos, ha homenajeado a todos quienes ofrecieron ante el golpe «un ejemplo de coraje y de lealtad a las instituciones del Estado y a la Constitución» para detener el asalto militar.

iglesias y los «Actos suntuosos»

Al acto, han asistido los cuatro vicepresidentes del Gobierno, entre ellos, Pablo Iglesias, que sin embargo ha cuestionado la celebración de este tipo de actos «suntuosos». Iglesias ha avanzado además que su partido tratará de cambiar la ley de secretos oficiales para que los ciudadanos puedan conocer «lo que realmente pasó». A estas palabras se suma el debate suscitado por Iglesias hace unos días al cuestionar la calidad democrática de España. Sin referirse a ese asunto expresamente, en su discurso, don Felipe ha subrayado que el país goza de «una democracia consolidada en sus instituciones» y que sus valores y principios tienen «plena vigencia».

No obstante, ha emplazado a defenderla ante «los riesgos que la pueden amenazar». «Es un bien delicado que precisa del mayor cuidado y de un respeto y dedicación permanente por parte de todos, porque somos conscientes de que su erosión pone en cuestión y, por tanto, en peligro, los derechos y libertades de los ciudadanos», ha advertido.

«Se lo debemos a quienes lo defendieron entonces, a las nuevas generaciones en cuyas manos estará el futuro de España y, en definitiva, al pueblo español que, días después de aquella noche, manifestó de manera ejemplar su defensa de la libertad, la democracia y la Constitución», ha completado.

Los ausentes

A la conmemoración han declinado acudir el PNV, así como ERC, JxCat, Eh Bildu, CUP, PDeCAT y BNG, socios parlamentarios del Ejecutivo que, en un manifiesto, han hablado del 23F como una «operación de Estado» para apuntalar el «régimen del 78» y han insinuado la complicidad de Juan Carlos I con la trama.

«Hay son evidencias de su implicación y se apeó cuando vio que fracasaba», ha dicho el diputado del BNG Néstor Rego.

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, se ha unido al elogio al rey emérito por frenar a quienes «pretendieron destruir la democracia» y que «no han dejado más que su recuerdo como ejemplo de fracaso». Batet ha alertado del peligro que entrañan hoy en día algunos de «los enemigos de la democracia», entre los que ha citado «la deslegitimación y la instrumentalización» de las instituciones para «desnaturalizarlas», la polarización y el populismo.

Tras el acto, ha tenido lugar una comida organizada por Batet con la presencia del rey, Sánchez, la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, el líder del PP, Pablo Casado, y la presidenta del Senado, Pilar Llop; el del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, y el del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes.

También los dos «padres» de la Constitución que quedan vivos, Miquel Roca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, que han compartido un menú de ensalada de cigalas, carrilleras de ternera y mosaico de frutas con sorbete de mandarinas.

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