viernes 10.04.2020

El Rey se rompe una cadera cazando elefantes en Botsuana

?reocupación en La Zarzuela y el Gobierno por el deterioro de la imagen de la Corona con el percance.
El Rey se rompe una cadera cazando elefantes en Botsuana

La nueva intervención quirúrgica del Rey, esta vez por una triple fractura de cadera que se produjo al caerse mientras estaba de caza en Botsuana, ha encendido las alarmas en el palacio de la Zarzuela. El motivo de la inquietud es doble. Por un lado, la salud de don Juan Carlos, que a sus 74 años ha pasado ocho veces por el quirófano, cuatro en los últimos dos años. Y por otro, la imagen del jefe del Estado dedicado a la caza mayor en un país africano en una de las peores semanas de la historia reciente para la economía española y en un momento delicado para la Familia Real con el escándalo de Iñaki Urdangarin y el accidente de Froilán, el nieto mayor del monarca. El Rey no olvidará con facilidad este 14 de abril, y no por el aniversario de la proclamación de la República sino por la etapa que puede abrirse para la institución que encarna.

El jefe del Estado pasó dos horas y cuarto en el quirófano de un hospital privado de Madrid en una intervención dirigida por el doctor Ángel Villamor, el mismo que trató al monarca de su rodilla derecha y del tendón de Aquiles. La operación fue «muy satisfactoria», según el traumatólogo, y consistió en la colocación de una prótesis de cerámica en la cadera derecha y la reconstrucción de los tres fragmentos dañados. La cirugía se vio dificultada por la artrosis que sufre don Juan Carlos en la articulación como consecuencia de sus problemas en la rodilla, en la que también tiene una prótesis.

El Rey, según explicó Villamor, tendrá que pasar cuatro o cinco días en el Hospital San José y en una semana o diez días podrá volver a tener «actividad de despacho». Para desarrollar una actividad física normal pasarán uno o dos meses.

Caída de madrugada

Villamor, que compareció con el jefe de los servicios médicos de la Casa del Rey, Avelino Barros, explicó que la caída se produjo «en torno a las cuatro o cinco de la madrugada» del viernes al tropezar en un escalón de la residencia donde se alojaba en Bostuana. Fue atendido de inmediato por el médico de la Zarzuela que le acompañaba. El mismo viernes, según dijo el jefe de los servicios médicos del Rey, emprendió el viaje de vuelta «en un avión privado normal» sentado en una butaca «muy cómodo y sin dolores» duante las diez horas largas de vuelo gracias a un tratamiento analgésico. Llegó a medianoche a Madrid y fue intervenido a la una de la madrugada.

La Casa del Rey no informó de los motivos del viaje privado al país africano. Tampoco aclaró si se trasladó en el avión oficial asignado a la Corona o lo hizo en un aparato comercial. Los médicos aclararon que era una aeronave privada fletada por un grupo de cazadores. El avión regresó solo con el Rey, el médico y sus guardaespaldas. Villamor subrayó que don Juan Carlos se mostró antes y después de la operación «muy animado» e hizo gala de «su espíritu de sacrificio y fuerza» sin mostrar «debilidad» ni enfado por «la casualidad» del accidente.

Reina la preocupación

En la Zarzuela, sin embargo, reina la preocupación, una sensación que comparte el Gobierno y los dos principales partidos. Ni PP ni PSOE hicieron comentario alguno sobre el percance, el primero se remitió al comunicado de la Casa Real y el segundo guardó silencio. El desasosiego obedece a que llueve sobre mojado en un año que don Juan Carlos no olvidará. La última encuesta del CIS sobre la Monarquía, en octubre pasado, arrojó que por primera vez en los 35 años de reinado los ciudadanos suspendían en valoración a la institución. Una opinión desfavorable que aún no se había visto sacudida por el escándalo de los millonarios negocios privados del duque de Palma, Iñaki Urdangarín.

El Rey se rompe una cadera cazando elefantes en Botsuana