lunes 18/1/21

«Sánchez debe imponerse a Iglesias y escuchar a los ministros que quieren pactar con nosotros»

La líder de Cs mantiene su mano tendida para aprobar los Presupuestos si el Gobierno «desanda el camino» con ERC y Bildu
Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos. FOTOGRAFÍA CEDIDA POR CS
Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos. FOTOGRAFÍA CEDIDA POR CS

La legislatura ha entrado en un momento decisivo con Pedro Sánchez agazapado mientras acaricia unos Presupuestos que pueden garantizarle la Moncloa varios años más. Una de las grandes protagonistas de la ecuación es Inés Arrimadas (Jérez de la Frontera, 1981), que ha decidido apostar fuerte asumiendo un riesgo político que puede pasarle factura en una escenario tan polarizado. Negociar con un Sánchez atado a la entente Iglesias-Rufián-Otegi quema, pero la presidenta de Ciudadanos tiene muy claro que no cederá y tenderá su mano hasta el final. «Tenemos todo el derecho a exigirle que cumpla su promesa de no pactar con ERC y Bildu», sostiene.

—¿Cómo está viendo el cruce de acusaciones entre los socios del Gobierno? ¿Esta tensión es sostenible cuatro años?

—Supongo que ese espectáculo no le estará gustando mucho ni a Sánchez ni al PNV. Iglesias puede hacer lo que quiera, pero si Sánchez quiere imponerse guiándose por el sentido común puede hacerlo. Si el Gobierno se decanta por la vía de Bildu y ERC, esta partida la ganará Iglesias y la parte moderada del PSOE saldrá debilitada.

—¿Por qué Pedro Sánchez se ha puesto de perfil y está dejando hacer a Pablo Iglesias?

—No lo sé. Espero que se imponga y corrija. Y si no lo hace, que lo vean todos los españoles, que sepan que se está dejando llevar por el ala radical del Gobierno y que está escuchando más a Iglesias que a las voces moderadas de su propio Gobierno y del PSOE. En el fondo, lo que hay detrás de todo esto es el proyecto de una izquierda radical que busca imponerse. También en el País Vasco, como evidencian Iglesias y Otegi.

—¿Hay ministros que le han pedido que aguante y negocie hasta el final para intentar que fructifique un pacto con Cs?

—Tenemos una interlocución muy buena con la parte moderada del Gobierno, como también con gobiernos autonómicos del PSOE. Le puedo asegurar que hay personas dentro del Gobierno que prefieren la vía de Ciudadanos.

—¿Esa vía Ciudadanos fructificará? ¿Aprobará los Presupuestos?

—Depende del Gobierno. Está en su mano. Para contar con nuestro ‘sí’ ya sabe que debe cumplir varias líneas naranjas tanto presupuestarias como de reversión de las concesiones separatistas. Vemos que Sánchez va transitando por el camino de Bildu y Esquerra pero ya hemos conseguido logros económicos sólo por no presentar una enmienda a la totalidad. Estamos siendo útiles. ¿Qué han conseguido el PP y Vox? Nosotros, hablando con la parte moderada del Gobierno, hemos frenado subidas de impuestos podemitas.

—Hablando de líneas naranjas, Sánchez ya ha dicho que no renunciará al apoyo de ERC o de Bildu; y el PSOE no cambiará la ‘ley Celaá’ para que el castellano sea vehicular. ¿Por qué asume el desgaste de mantener viva la negociación?

—¿Pero mantenerse qué significa? Es que yo no me muevo. Sánchez sabe que si quiere nuestro apoyo debe desandar el camino emprendido con ERC y Bildu, que además de ser aritméticamente innecesario es éticamente insostenible al pactar cosas como el acercamiento de presos etarras. No va a tener fácil justificar ante los suyos lo que está haciendo. Queremos que Sánchez se retrate ante sus votantes moderados.

—¿Realmente cree factible que rompa con la llamada mayoría de la investidura?

—Hasta el último momento podría hacerlo, pero está claro que cada día que pasa es más complicado.

—¿Por qué siguen dándole este margen de confianza a Sánchez?

—No hay margen de confianza. Hay una serie de condiciones y si las cumplen, tendrán el apoyo de Cs. Y si no, pues no. Sánchez prometió que no pactaría con ERC y Bildu, y esta es una promesa que podemos exigirle que cumpla.

—¿Contemplan al menos la abstención si el Gobierno acepta sus propuestas económicas?

—No. Aquí no veo medias tintas, la verdad. Nuestro proyecto, nuestras líneas naranjas, son un todo.

«NO ME IMPORTAN LAS MEDALLITAS»

—Habla de «logros» económicos. Vendieron que se evitaría la subida del diésel y será así, pero el tanto se lo ha apuntado el PNV.

—El Gobierno en ningún momento ha dicho que no eran negociaciones con nosotros. No me importan la medallitas. Toda España sabe que si no se están subiendo impuestos es gracias a Ciudadanos. Ya estamos siendo útiles. Por ejemplo, evitando la subida del IVA en la concertada. Por cierto, una concertada que es muy importante en el País Vasco y que el PNV permitió con su voto que sufriera el ataque de la ‘ley Celaá’.

—Antes del verano, parecía que lo tenían hecho con Moncloa. Luego, Sánchez les situó de nuevo en la foto de Colón. Ahora, tras el ‘affaire Iglesias-Otegi’, Moncloa da orden de cuidar a Ciudadanos... ¿En qué momento del partido estamos?

—Siempre he tenido muy claro que en política hay que pensar en el interés general y en ser útiles. Donde gobernamos pedimos responsabilidad a la oposición y donde no lo hacemos estamos siendo responsables. Somos el único partido coherente en esta crisis. En cada votación, en cada decisión, vamos a pensar sólo en el interés general, cómo podemos salvar vidas, empleos y familias. Lo que es sorprendente es que sorprenda.

—Si Sánchez no coge su mano, ¿cambiarán de nuevo el paso y endurecerán su discurso?

—Haremos en cada momento lo que sea mejor para los españoles. Estoy en política para solucionar problemas, no para hacer amigos. ¿Qué vamos a hacer en la próxima votación? El interés general.

RIVERA, JARRÓN CHINO

—¿Qué le parece el giro al centro de Pablo Casado?

—Al centro no se va, del centro se es. Siempre digo que hay que mirar al Parlamento Europeo. Allí están los socialdemócratas, que es el PSOE, los conservadores, que es el PP, y entre medio, los liberales que somos nosotros. Luego, en los extremos, están nacionalismos y populismos. Si saliéramos de la burbuja española y nos integráramos más en Europa, nos daríamos cuenta de que esto no va de coger etiquetas. Se es lo que se es.

—No sé si es muy realista intentar trasladar la política europea a la española...

—¡Pero habrá que intentarlo! En el Parlamento Europeo, las tres grandes familias tienen una amplia mayoría y alcanzan grandes acuerdos. Y aquí, sumamos 221 escaños de 350, pero el PSOE y el PP nunca han querido sumar esfuerzos. Me gustaría un proyecto transversal, sensato, en el que los grandes temas se debatan y consensúen entre los grandes partidos de Estado. Me gustaría que lo que pasa en Bruselas pase en Madrid.

—Más allá del desgaste del pasado, ¿en qué se diferencian del PP?

—Insisto. Ahí está el Parlamento Europeo. ¿Esa pregunta se la haría en Bruselas a un diputado liberal respecto a uno conservador?

—Quizá, pero en España seguro que sí. ¿En qué se diferencian?

—Ese es el problema. Su pregunta es clave. ¿Qué hemos hecho en España para que haya que explicar la diferencia entre un liberal y un conservador? Le puedo decir muchísimas en cuanto a regeneración, en cuanto a liberalismo y no capitalismo de amiguetes, los principios de igualdad, de libertades individuales...

—¿Cuál es su margen de maniobra si el PP apuesta por la moderación? ¿Preocupada?

—Estoy preocupada por los cientos de muertos que sufrimos cada día, por lo mal que lo están pasando los españoles, por la imagen de España en Europa... Estoy preocupada por tantas cosas que, sinceramente, preocuparme porque un señor hizo un día un discurso y dijo no sé qué...

—¿El partido está fracturado por su estrategia de tender la mano a Sánchez?

—No. A veces leo cosas que no sé de quién están hablando... Todos estamos convencidos de que estamos haciendo lo correcto y de que estar en Ciudadanos es esto. El sentido de Estado requiere dificultad y tenemos más sentido de Estado que el PSOE y el PP. ¿Por qué el nacionalismo siempre ha sido tan decisivo en este país? Porque a estos dos partidos no les ha dado la gana ponerse de acuerdo salvo en temas muy puntuales.

—Ya tiene su propio jarrón chino en la figura de Albert Rivera. ¿Le molestan sus críticas?

—Eran críticas, sí, pero él mismo aseguró que no se refería a nosotros. Suelo hablar con él. Yo me llevo bien con todo el mundo.

—¿Repetirán la coalición electoral con el PP en Cataluña?

—Me gustaría que pudiéramos hacer una coalición lo más transversal posible y no tiro la toalla para que sea así. Cataluña es mi tierra y me da mucha pena la situación de decadencia actual.

—¿Qué está haciendo mal Ciudadanos pasar ser primera fuerza en el Parlament y, según todas las encuestas, desplomarse ahora hasta la cuarta posición?

—Las encuestas las miro poco y en pandemia, menos. Si los políticos mirásemos más los datos de paro y la cifra de fallecidos en lugar de las encuestas nos iría mucho mejor a todos.

«Sánchez debe imponerse a Iglesias y escuchar a los ministros que quieren pactar con...