lunes 10/8/20

Sánchez defiende ante la Conferencia de Presidentes la igualación autonómica

Los barones del PP ven contradictorio hablar de nivelación después de llegar a un acuerdo bilateral con País Vasco
El rey Felipe VI rodeado de los presidentes de las comunidades autónomas y del presidente del Gobierno. CHEMA MOYA
El rey Felipe VI rodeado de los presidentes de las comunidades autónomas y del presidente del Gobierno. CHEMA MOYA

Apenas unas horas después de haber alcanzado un acuerdo con el Gobierno vasco sobre la senda de endeudamiento y de déficit para ese territorio, Pedro Sánchez afirmó en la Conferencia de Presidentes que ha llegado la hora de «nivelar» el Estado autonómico para que no haya «comunidades de primera y comunidades de segunda». Un planteamiento contradictorio para algunos gobernantes autonómicos, como el andaluz Juan Manuel Moreno, que reclamó el fin de «los agravios territoriales».

La Conferencia de Presidentes celebrada en el monasterio riojano de Yuso en San Millán de la Cogolla logró casi un pleno de asistencia con la inesperada participación del lehendakari Iñigo Urkullu, y con la única ausencia del presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra. Antes de la reunión, el presidente del Gobierno defendió la homogeneización autonómica, un viejo debate que hunde sus raíces en los años de la Transición, cuando se diferenciaron las comunidades históricas de las de nuevo cuño, las de vía rápida y de las de vía lenta. Sánchez lo planteó a propósito de la estrategia de reconstrucción nacional por la pandemia de la Covid-19, pero el mensaje era general. Las autonomías, dijo, «tienen que estar todas la mismo nivel, con las mismas oportunidades». En las intervenciones de los presidentes no hubo referencias directas al acuerdo con el Gobierno vasco, al que Urkullu había condicionado su asistencia, ni al planteamiento igualitario entre comunidades. Pero algunas fueron elocuentes.

«Agravios territoriales»

El presidente de la Junta de Andalucía avisó que no iba a permitir «ni un agravio territorial en ninguna materia, ni en el reparto del déficit ni en el reparto de fondos». También la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz-Ayuso, se quejó del «contrasentido» que supone que en puertas de la Conferencia de Presidentes hubiera «una negociación a la carta» con el País Vasco y se haya concedido «2.000 millones a los independentistas». Las demás comunidades tendrán que aguardar a septiembre para acordar sus techos de déficit y deuda en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Pero las críticas no vinieron solo de la orilla de los populares, el socialista Javier Lambán, presidente de Aragón, se quejó de que Urkullu pusiera condiciones a su participación en la cumbre autonómica para satisfacer una demanda «exclusivamente suya» y que solo beneficia a su territorio. La ausencia de Torra mereció menos reproches, y apenas el castellano-manchego Emiliano García Page apuntó que así «pierde legitimidad para reclamar».

La conferencia número 21

Por lo demás, la Conferencia de Presidentes se ciñó al guion de las 20 celebradas desde 2004, siete presenciales en 16 años y 14 por videoconferencia durante los tres meses del estado de alarma. Todos los gobernantes acudieron con su pliego de demandas domésticas bajo el brazo, los presidentes que compartían color político con el Gobierno de turno, en este caso los socialistas, salieron satisfechos, y los de la oposición, los populares, pusieron el acento en las carencias. Para el Gobierno la cita fue «un éxito», en palabras de la ministra de Política Territorial, Carolina Darias. «Salimos como entramos» porque fue casi «un monólogo» de Sánchez, fue la queja de los del PP, en palabras del andaluz Moreno. Nada nuevo.

Hubo, sin embargo, un reproche bastante transversal, el de la falta de preparación de la conferencia. En esta ocasión casi no hubo orden del día, se limitó al análisis de los rebrotes de la pandemia y los mecanismos para combatirlos, y el estudio de los criterios de reparto de los fondos europeos de reconstrucción. Pero ambos asuntos no estuvieron precedidos por un borrador de trabajo.

Sánchez defiende ante la Conferencia de Presidentes la igualación autonómica