miércoles 22/9/21

Sánchez está desaparecido hasta el domingo para evitar presiones

Se presentó el domingo ante las cámaras y los militantes que se habían acercado a la sede del PSOE cuando la noticia de que su partido conservaba la supremacía en la izquierda y había aguantado la embestida de Unidos Podemos aún eclipsaba un análisis más profundo sobre los resultados electorales. Pero, desde entonces, Pedro Sánchez ha guardado silencio. El lunes delegó en su portavoz parlamentario, Antonio Hernando, la primera evaluación de lo ocurrido. El martes se negó a abrir la boca en Bruselas, donde asistió a las reuniones previas al Consejo Europeo del brexit, y ahora ha decidido tomarse libre hasta el domingo.

El secretario general del PSOE intenta permanecer fuera del foco para evitar presiones acerca de la futura investidura de Mariano Rajoy. El mensaje de los miembros de su equipo -pero también de parte de los barones críticos-, a lo largo de esta semana, ha sido siempre el mismo: que el líder del PP se busque la vida y que no intente cargar sobre las espaldas de quien es su alternativa una responsabilidad que, dicen, sólo le corresponde a él.

Es un asunto peliagudo porque, aunque aseguran, una y otra vez, que en el actual Parlamento hay «mayoría de derechas» e instan al jefe del Ejecutivo en funciones a buscar socios entre sus «afines ideológicos», saben que las cuentas no salen salvo que en esas «derechas» se incluya a los independentistas de Convergència. Y si las cuentas no salen habrá unos terceros comicios.

Sánchez está desaparecido hasta el domingo para evitar presiones