lunes 18.11.2019

Sánchez logra el respaldo de Casado y Rivera para responder a un nuevo desafío

Sánchez logra el respaldo de Casado y Rivera para responder a un nuevo desafío

m. e. a. / p. d. l. h. | madrid


Pedro Sánchez comparecerá en el Palacio de la Moncloa una vez el Supremo haya hecho público el fallo del juicio del ‘procés’. Su intención, según adelantó ayer, durante la tradicional recepción por el 12 de octubre en el Palacio Real, es hacer un llamamiento a la «convivencia» en Cataluña. El presidente del Gobierno en funciones espera que la respuesta del secesionismo a la decisión del alto tribunal no rebase los límites de la manifestación pacífica ni obligue a echar mano de alguno de los mecanismos extraordinarios de los que dispone el Estado para garantizar el orden público o el orden constitucional, el 155 de la Constitución o la Ley de Seguridad Nacional, pero también dio por hecho que se avecina un «momento duro» y, una vez más, dejó claro que está listo para hacer frente a todos los escenarios.


Sánchez lleva varias semanas insistiendo en que su intención es actuar frente a cualquier desafío que pueda plantearse por la Generalitat o los movimientos secesionistas con «firmeza, proporcionalidad y unidad». Y, en previsión de lo que pueda ocurrir, en los dos últimos viernes ha planteado varios incidentes de ejecución de sentencia ante el Tribunal Constitucional para enviar sendos apercibimientos y advertir de las posibles consecuencias penales de sus actos tanto al presidente del Parlament, Roger Torrent, y al conjunto de la Mesa, como al presidente de la Generalitat, Quim Torra, y al resto de su ejecutivo. Un ejercicio destinado a disuadir a las autoridades autonómicas de seguir los pasos de quienes hoy se sientan en el banquillo.


En el PSOE saben ya que será difícil, por no decir imposible, conseguir el respaldo de quienes fueron sus socios en la moción de censura de 2018 si, finalmente, se ven abocados a ofrecer una «respuesta de Estado» similar a la que lideró el Gobierno de Mariano Rajoy en 2017. Ni Podemos ni los nacionalistas ni tampoco Más País, el proyecto de Íñigo Errejón, le darán su respaldo. En quien confían es en Pablo Casado y, en menor medida, también en el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.


El presidente del PP aseguró ayer, también en una conversación informal con periodistas durante la recepción real, que está dispuesto a apoyar al Ejecutivo. «Le he dicho tanto en público como en privado que haga lo que tenga que hacer, que tiene red -subrayó-; a un Gobierno en minoría esto le debería tranquilizar, pero no para sobreactuar». A su juicio, lo que tendría que preocupar al líder del PSOE son las reticencias de un sector del PSC -que no obstante respaldó hace dos años la intervención de la autonomía catalana- y de partidos como el PNV, a los puede necesitar tras las elecciones generales para su investidura.


Casado, como el propio Sánchez, también mostró, en todo caso, cierta confianza en que la situación en Cataluña no llegue a desbordarse y no sea necesario tomar medidas extremas ni contra la Generalitat ni para garantizar el orden público.


El líder de Ciudadanos, en horas bajas, también tendió una mano al Gobierno y defendió que en momentos como el actual «hay que cerrar filas».

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