sábado. 24.09.2022

El segundo entierro de Franco sella una era

Todo listo en el Valle de los Caídos para la exhumación este jueves el cuerpo del dictador
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Vista general del Valle de los Caídos Varias donde los restos de Francisco Franco serán exhumados esta mañana y trasladados al cementerio de El Pardo-Mingorrubio para su reinhumación. EFE/ Emilio Naranjo

La exhumación de Franco cerrará hoy un ciclo que comenzó con la aprobación en el Congreso de la Ley de Memoria Histórica el 27 de diciembre de 2007. Esta norma, en su artículo 16.3 establece que «en el Valle de los Caídos sólo podrán yacer los restos mortales de personas fallecidas a consecuencia de la Guerra Civil».

 

El dictador fallecido en el hospital de la Paz 36 años después de la contienda era, por tanto, un intruso. Pero Franco siguió en su tumba de la basílica.

 

«Llegué hasta donde pude llegar», confesaría años después el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

 

El estudio de expertos que encargó aconsejó el traslado de los restos del dictador. El Gobierno del PP, sin embargo, no movió un dedo ni invirtió un euro para poner en práctica la ley ni para exhumar a Franco.

 

Hasta que el 18 de junio de 2018, Pedro Sánchez, tras ganar la moción de censura que desalojó a Rajoy de la Moncloa, anunció su decisión de trasladar a Franco.

 

El resto es la historia conocida de las marchas y contramarchas, la oposición de la familia, y la batalla en los tribunales.

 

Lo que iba a ser un procedimiento rápido que se iba a solventar el mismo verano de 2018, solo mañana verá su corolario. «Es una gran victoria de la dignidad, la memoria, la justicia y la reparación y, por tanto, de la democracia», dijo ayer Pedro Sánchez.

Vista de la explanada de la Basílica del Valle de los Caídos donde los restos de Francisco Franco serán exhumados esta mañana y trasladados al cementerio de El Pardo-Mingorrubio para su reinhumación. EFE/Mariscal POOL

Vista de la explanada de la Basílica del Valle de los Caídos donde los restos de Francisco Franco serán exhumados esta mañana y trasladados al cementerio de El Pardo-Mingorrubio para su reinhumación. EFE/Mariscal POOL

 

El Gobierno lo tiene todo listo. Una de las incógnitas que faltaba por aclararse, la identidad del segundo nieto de Franco que estará en la carpa de la exhumación, se despejó, será Merry Martínez Bordiú la que acompañe a Cristóbal.

 

Solo falta un detalle el del transporte, un aspecto vital para la seguridad de la operación. En la Moncloa miraban al cielo preocupados por la lluvia y la bruma instalados en Madrid. La niebla impedía ver desde la abadía la cruz de 150 metros de alto. Si el día es como el de ayer, el helicóptero no podrá volar y el traslado hasta el cementerio de Mingorrubio, tendrá que hacerse por carretera, 55 kilómetros, mientras que si es por el aire son 34 kilómetros, diez o quince minutos de vuelo. Las previsiones meteorológicas juegan a favor del helicóptero.

Efectivos de Policía Nacional permanecen desde primera hora del hoy en la puerta del cementerio de El Pardo-Mingorrubio a donde este jueves serán trasladados desde el Valle de los Caídos los restos del dictador Francisco Franco para su reinhumación. EFE/Rodrigo Jiménez

Efectivos de Policía Nacional permanecen desde primera hora del hoy en la puerta del cementerio de El Pardo-Mingorrubio a donde este jueves serán trasladados desde el Valle de los Caídos los restos del dictador Francisco Franco para su reinhumación. EFE/Rodrigo Jiménez

 

La seguridad es una de las obsesiones del Gobierno, y esa preocupación le ha llevado a prohibir por «el riesgo de desórdenes públicos» la concentración convocada por la Fundación Francisco Franco para «orar y depositar flores» en el cementerio de Mingorrubio. También el prior benedictino de la abadía presentó una queja de última hora ante el Papa. Hasta los marmolistas han supuesto un problema. Los hermanos Juan Carlos y Lorenzo Verdugo, propietarios de la empresa que se encargará de levantar la losa, tienen protección de la Guardia Civil tras las amenazas que han recibido en las redes sociales y en las pintadas en su taller de la localidad conquense de Villamayor de Santiago. «Profanadores», «Viva Franco», se leía en las pintadas y en los mensajes en internet.

 

Pero son contratiempos menores que no van a frenar a poco más de dos semanas para las elecciones generales una exhumación que comenzará a las 10:30 horas y que es el proyecto más cargado de simbolismo del Gobierno socialista.

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