martes 29/9/20

La situación de Cataluña influyó en uno de cada cuatro electores en la jornada del 10-N

En torno al 95% de los votantes de PSOE, PP Podemos y Vox nunca habrían cambiado el voto

El estudio poselectoral del Centro de Investigaciones Científicas (CIS) sobre las elecciones del pasado 10 de noviembre, publicado ayer, confirma algo que ya sabían los partidos. La situación de Cataluña, central en buena parte de los discursos de campaña, tuvo un impacto directo en el comportamiento electoral de los ciudadanos. Uno de cada cuatro votantes admite que el asunto le influyó de una u otra manera. Y la cifra es aún mayor entre los electores de la derecha. En el caso de quienes optaron por Vox superaría el 55%, en el de los que eligieron al PP llega al 35% y en el de Ciudadanos algo similar, el 36%.

La mayoría sostiene que, en realidad, los acontecimientos relacionados con la crisis catalana sirvieron para reafirmarle en el sentido de su voto (un 42,7%) pero casi un 10% admite que le llevó a cambiarlo a favor de un partido que «defiende más la unidad de España» frente a un 4,1% que lo hizo por una formación más partidaria del «diálogo y el entendimiento». Con los datos ofrecidos públicamente resulta imposible determinar entre qué partidos concretos se produjeron esas fluctuaciones. Pero la encuesta sí ofrece una visión de los trasvases en general (relacionados o no con esta cuestión).

La pérdida de votos del PSOE, por ejemplo, se debe a que un 6,7% de quienes le votaron en abril pasaron en noviembre a la abstención. Su campaña para captar voto de Ciudadanos fracasó y la mayoría de quienes abandonaron a Albert Rivera lo hicieron para votar al PP (un 14,6%), a Vox (un 8,9%) o también para pasarse a la abstención (un 9,5%).

Abascal también fue el dirigente más beneficiado por el debate a cinco realizado por la Academia de Televisión, seguido por un 51% de los encuestados (en su totalidad o en parte).

Otro dato relevante de la encuesta realizada por el organismo público –que, según se supo el miércoles, seguirá dirigido por el controvertido exresponsable de Estudios del PSOE, José Félix Tezanos- es el que, pese a lo complejo del escenario abierto tras los comicios, la inmensa mayoría de los votantes asegura que, de haber sabido de antemano el resultado, habría votado exactamente lo mismo. En torno al 95% de los del PSOE, Unidas Podemos, PP y Vox se ratifican en su papeleta. La excepción son los de Cs; casi dos de cada diez habrían votado otra cosa.

La situación de Cataluña influyó en uno de cada cuatro electores en la jornada del 10-N