sábado 19.10.2019

Teresa Rodríguez se rebela contra la consulta de Iglesias

La líder andaluza habla de "insulto a la inteligencia" la jugada del secretario general de Podemos. La convocatoria a las bases sorprende a Pedro Sánchez, que se entera por la prensa
Teresa Rodríguez se rebela contra la consulta de Iglesias

Nuevo gesto de Pablo Iglesias para aumentar la presión sobre Pedro Sánchez. A diez días de la investidura y cuando PSOE y Unidas Podemos parecían desperezarse y empezar a agitar la negociación, los morados sorprendieron anunciando -adelantando- una consulta a sus bases para preguntar qué camino tomar el 23-J: apoyar un gobierno en solitario del PSOE o insistir en una coalición. Sin posibilidades intermedias, terceras vías o una casilla para la abstención.

La cuestión generó malestar dentro y fuera de la formación. La jefa de de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, dejó claro en redes sociales que ve en dicha consulta "un insulto a la inteligencia" y que su planteamiento, a su entender, es "abiertamente tendencioso". Tampoco fue grato el movimiento táctico en las filas socialistas, en las que se reconocía que su líder se enteró por la prensa y no por boca del propio Iglesias de la llegada de este referéndum interno sobre la investidura.

SIN TERCERA VÍA

La elección de las preguntas tampoco generó entusiasmo más allá de las fronteras del núcleo duro podemista. "Cómo deben votar los diputados y las diputadas de Podemos en las sesiones de investidura de la XIII legislatura?". Ese es el interrogante general al que someterá a los inscritos de Podemos desde este viernes y hasta el próximo jueves. Podrán elegir entre dos posibles respuestas. Sólo dos: avalar un 'no' a Sánchez mientras no haya "un acuerdo integral de Gobierno de coalición (programático y equipos), sin vetos, donde las fuerzas de la coalición tengan una representación razonablemente proporcional a sus votos" o, sin apenas matices, apoyar un gabinete monocolor. Esto es, aceptar "un Gobierno diseñado únicamente por el PSOE, con colaboración en niveles administrativos subordinados al Gobierno y acuerdo programático".

Este golpe de efecto morado llega en un momento en el que, aparentemente y tras varias semanas de desencuentro, ambos líderes buscaban bajar el tono y se emplazaban a comenzar las conversaciones. Se habían puesto sobre la mesa potenciales cesiones de uno y otro lado. Pero con el adelanto de la consulta Iglesias busca el respaldo de sus militantes para mantenerse firme en sus exigencias de tener sillones en el Consejo de Ministros y aumentar su capacidad negociadora. De hecho si el jefe podemista entra o no en ese futuro gobierno de izquierdas es uno de los principales escollos para que fluya el diálogo.

SIN AVISO

Ahora la militancia de Unidas Podemos entre en juego en la ya compleja negociación de investidura. Lo hace antes de lo previsto por deseo de su líder y coge con el pie cambiado al inquilino de La Moncloa, que no fue avisado previamente de que se iba a producir este cambio de escenario. Y eso que Sánchez e Iglesias hablaron durante casi una hora por teléfono el pasado jueves para intentar relajar la tensión que ha ido creciendo entre ambos y, por contagio, entre sus respectivos equipos.

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