domingo. 25.09.2022

Tras la andanada de la Fiscalía de la Audiencia Nacional en su informe de conclusiones, la defensa del mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, salió este martes a la palestra en el juicio contra la cúpula de Interior del Gobierno catalán durante el ‘procés’. El acusado por un delito de sedición -le reclaman 10 años de prisión y otros 10 de inhabilitación, o en su defecto un delito de desobediencia- cuetionó que el Ministerio Público sostenga que con el proceso secesionista se buscaba la independencia de Cataluña, cuando en la sentencia del Tribunal Supremo se establece que el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 fue solo una «ensoñación».

La abogada de Trapero, Olga Tubau, reprochó a la Fiscalía que haya manejado «a su antojo» la sentencia del alto tribunal contra los líderes políticos y sociales para señalar al mayor como autor directo de la sedición. La letrada recordó que esa resolución habla, incluso, de que el derecho a decidir del 1-O se acabó convirtiendo «en un atípico derecho a presionar». Una circunstancia que resta carga probatoria al escrito del teniente fiscal Miguel Angel Carballo.

La defensa del mayor, que también representa a la intendente de los Mossos Teresa Laplana (se enfrenta a cuatro años de prisión), dijo «alto y claro» al tribunal que lo que ocurrió en el referéndum fue «un fracaso político» y también «policial», pero de los tres cuerpos: Mossos, Guardia Civil y Policía Nacional. Y por ello cuestionó que los dos últimos hayan investigado los hechos ante la Audiencia Nacional cuando, a su juicio, «tienen un interés directo en estos hechos».

La letrada criticó también que la Fiscalía acuse de «coautoría» en el delito de sedición, porque si fuera sus clientes así tenían que haber sido juzgados por el Supremo, y este tribunal rechazo tres veces agruparlos en la causa del ‘procés’ al entender que no había una conexión indisoluble de los hechos. «Algo cruje y cruje tanto, que hace difícil defender este planteamiento», defendió Tubau acerca de la calificación jurídica de la Fiscalía, que ha variado de rebelión a sedición.

Trapero se agarra a la «ensoñación» del para rebatir la acusación del fiscal