martes. 31.01.2023
Los dos principales pactos contra el terrorismo, el de Ajuria Enea y el acuerdo por las libertades, son hoy papel mojado. En ambos casos, las actas de defunción vinieron precedidas de serios enfrentamientos entre sus firmantes. Estos antecedentes hacen que el Gobierno esté escaldado y se muestre reacio a intentar un nuevo consenso antiterrorista. La idea de José Luis Rodríguez Zapatero es, en consecuencia, dejar las cosas como están. El pacto de Ajuria Enea fue precedido de meses de intensas y complejas negociaciones que condujeron el 12 de enero de 1988 a su firma por parte de todas las fuerzas democráticas vascas. Su fin vino con las movilizaciones por el secuestro del concejal del PP Miguel Ángel Blanco. El pacto celebró su última reunión en pleno secuestro del edil y no volvió a reunirse más por las insalvables diferencias entre nacionalistas y no nacionalistas. El de las libertades y contra el terrorismo tuvo una gestación más rápida que el de Ajuria Enea. José Luis Rodríguez Zapatero, en respuesta a la ofensiva de ETA tras la ruptura de la tregua de 1998, lanzó la propuesta al poco de ser elegido secretario general del PSOE en julio del 2000. La firma del acuerdo entre populares y socialistas se solemnizó en el palacio de La Moncloa el 8 de diciembre del 2000. Con la masacre del 11-M llegó su acta de defunción. Desde que Zapatero llegó el poder, el Partido Popular no ha dejado de reprocharle que ha roto el pacto, algo que los socialistas niegan y desmontan con otros argumentos. PACTO DE AJURIA ENEA Establecía las bases para un final dialogado de la violencia y fue apoyado por el lendakari Ardanza con los representantes del PNV, PSE, Alianza Popular, Centro Democrático y Social, Euskadiko Ezkerra y Eusko Alkartasuna. Provocó las primeras manifestaciones contra ETA. PACTO POR LAS LIBERTADES EL pacto cosechó un rechazo total entre todas las fuerzas parlamentarias salvo Partido Popular y PSOE, que tacharon el acuerdo de operación contra el nacionalismo vasco. Del acuerdo surgió la ley de PArtidos Políticos o el endurecimiento de las penas por delitos de terrorismo.

Las turbulentas vidas de los grandes pactos antiterroristas
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