martes 22/9/20

Unidas Podemos mantiene el pulso a Sánchez por la monarquía

Garzón desoye las apelaciones a la unidad de la coalición y vincula la crisis con la Jefatura del Estado
Los reyes y sus hijas visitaron ayer la casa natal de fray Junípero Serra. BALLESTEROS
Los reyes y sus hijas visitaron ayer la casa natal de fray Junípero Serra. BALLESTEROS

«Lo que se juzgan son personas, no instituciones». Con esta frase zanjaba el pasado martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las aspiraciones de su socio de coalición para convertir el caso de Juan Carlos I, sobre el que todavía no pesa acusación concreta alguna en los tribunales, en una causa general contra la monarquía. Mientras el PSOE se empeña en preservar la institución y separar a Felipe VI de las acciones de su padre, Unidas Podemos apunta directamente a ella y quiere abrir el debate sobre un referéndum en relación al modelo de Estado y su Jefatura. Entre monarquía y república. «Son instituciones, no personas», afirmó ayer el titular de Consumo, Alberto Garzón. El coordinador de Izquierda Unida desoyó las apelaciones que Sánchez hizo a la unidad de la coalición en esta cuestión y exigió de nuevo el final de la institución ya que, a su juicio, «la clave no es si Juan Carlos es buena persona, sino cómo y sobre todo por qué pudo hacer lo que hizo». El ministro morado utilizó su cuenta de Twitter para agrandar la grieta en la coalición y reclamar una democracia que no se limite a «exigir moralidad a los dirigentes y representantes públicos», sino que disponga de «normas y reglas que impidan que cualquiera, por bueno que parezca, pueda convertirse en corrupto», y que «si llega el caso, se le pueda revocar del cargo».

Desde que la Casa Real anunciase la decisión de don Juan Carlos de marcharse de España, cercado política y judicialmente por varios escándalos financieros, la formación de Pablo Iglesias ha marcado perfil propio frente al PSOE en un intento por capitalizar el descrédito de una institución que pasa por sus horas más bajas. El presidente del grupo confederal de Unidas Podemos y líder de los comunes, Jaume Asens, anunció la semana pasada una ofensiva parlamentaria para que el Congreso pueda fiscalizar la actividad de la Jefatura del Estado e incluso que Felipe VI dé explicaciones personalmente en la Cámara baja. «Hay que romper con este círculo de opacidad que ha envuelto hasta ahora a la Corona», remarcó Asens.

Sin destino conocido

Mientras se desconoce si Juan Carlos I continúa en Abu Dabi o si solo ha sido una parada en su viaje hacia otro destino -hay quien lo sitúa en Emiratos visitando a su amigo el rey Salman-, don Felipe abrió ayer su agenda oficial en Palma de Mallorca con una ronda de audiencias a las autoridades de las islas. Baleares es la comunidad que ha sufrido mayor impacto por el parón del turismo y así se lo transmitió la presidenta regional Francina Armengol. La socialista eludió responder si en su encuentro con el monarca se había hablado de la situación del emérito tras su salida del país. «Mi preocupación y mi obsesión son los ciudadanos de Baleares», dijo.

En la Zarzuela guardan silencio sobre el paradero de Juan Carlos I. Aseguran que pertenece a su «vida privada» y que será el propio don Juan Carlos quien anuncie su destino cuando lo considere conveniente. Fuentes de la Casa Real recuerdan además que el padre de Felipe VI anunció en junio del año pasado su retirada de la vida pública y que desde marzo no recibe ninguna asignación pública. Tampoco percibe ninguna pensión del Estado. Lo único de lo que aún depende de las arcas públicas es su seguridad. Junto a Juan Carlos I viajan cuatro miembros de la Guardia Civil, que dependen orgánicamente del jefe de Seguridad de la Casa del Rey, pero son funcionarios del Ministerio del Interior. «Estamos hablando de quien fue el jefe del Estado en España, con lo cual su seguridad, evidentemente, concierne al Estado español», justificó el ministro Fernando Grande-Marlaska.

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