miércoles. 30.11.2022

Siete meses pueden parecer un mundo, pero en política es un lapso que provoca vértigo. Las elecciones locales y autonómicas de mayo han imprimido a la legislatura un nuevo ritmo que lleva a Podemos, Izquierda Unida y a sus confluencias a preguntarse por su futuro en común. El partido que dirige Ione Belarra ya prepara su concurrencia en solitario a estos comicios como un escenario verosímil. Al mismo tiempo, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que no concurrirá en mayo con su proyecto, planea acelerar las conclusiones de los grupos de trabajo de Sumar que marcarán el futuro del «frente amplio» de izquierdas para las generales de finales de 2023. Entre los interrogantes, el principal: si acabará formalizando o no su candidatura para liderar al espacio morado.

Díaz, que en septiembre presentó al núcleo duro de Sumar, lleva ya un año rebajando el suflé que infló el exlíder de Podemos Pablo Iglesias cuando la señaló como su sucesora y «primera presidenta de España». La vicepresidenta, que ya descartó entonces tomar una decisión inmediata, había fijado febrero para tener listo su programa de país «para la próxima década». Un documento «sosegado» y alejado «de los tiempos que marcan las urnas», afirmó. Sin embargo, los nervios que reinan entre las distintas facciones que integran Unidas Podemos y la incertidumbre sobre el devenir de la legislatura empiezan a pesar y la líder gallega está dispuesta a pisar el acelerador para no ver a su plataforma lastrada por la vorágine preelectoral.

Pero en paralelo, Podemos no puede permitirse esperar a que la líder gallega termine de deshojar la margarita y lleva debatiendo internamente desde hace meses su encaje en el una futura coalición de izquierdas.

A diferencia de los comunes de Ada Colau o de IU, que respaldan sin fisuras a la vicepresidenta, Podemos ha pasado de contemplar la dilución de su marca en un mar de siglas a referirse a Sumar como «un aliado electoral».

El lenguaje es sutil pero no deja lugar a dudas. Ha habido un cambio de postura y las nuevas pistas llegarán este próximo fin de semana, cuando los de Belarra celebren su ‘Uni de otoño’ en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, cuna de Podemos. Allí se sucederán las conferencias y grupos de trabajo que sirven como termómetro de la formación. Y allí se espera que hagan público los candidatos a las locales y autonómicas con unas primarias.

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