viernes 20/5/22

El matrimonio entre la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin parece estar roto. La revista Lecturas amanecía ayer con unas fotografías en exclusiva del cuñado del rey Felipe paseando por una playa de Bidart, en el País Vasco francés, con una joven rubia mientras su esposa se encuentra en Ginebra, la ciudad suiza a donde la familia trasladó su residencia hace años y donde trabaja Cristina. En las imágenes, Urdangarin y su acompañante caminan uno al lado del otro, se ríen y se cogen de la mano con unos gestos que denotan complicidad, lo que hace entender que son algo más que amigos.

Aunque en un principio se barajó el nombre de una exmodelo vitoriana, después trascendió que la misteriosa mujer es una compañera del despacho de abogados donde trabaja el exduque de Palma y donde ella es analista contable. Su nombre, según ha podido confirmar El Correo, es Ainhoa Armentia, es vecina de Vitoria y tiene dos hijos. Fuentes del entorno de la nueva pareja han confirmado a este periódico la relación. Ambos han coincidido en el bufete Imaz&Asociados, ubicado en el centro de la capital alavesa y donde el aún esposo de la infanta está empleado desde hace meses como requisito para poder acogerse al tercer grado de su condena por corrupción.

Urdangarin recibió el pasado junio el permiso penitenciario para no dormir más en la cárcel alavesa de Zaballa y, desde entonces, vive en la casa de su madre y va a trabajar en bicicleta o en coche a la oficina.

El segundo de los cuatro hijos, Pablo Urdangarin, Ha declarado: «Todos estamos tranquilos y nos vamos a querer igual... Son cosas que pasan y lo hablaremos entre nosotros», dijo.

La revista ‘Hola’ consultó fuentes cercanas a la infanta Cristina para confirmar que «ella ya lo sabía» y que la hermana de Felipe VI había mantenido una conversación telefónica con su padre, don Juan Carlos para avisarle.

Urdangarin, cazado en la playa de la mano con una nueva novia
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