jueves 26/11/20

Vox se cobra su revancha contra el PP

La primera sesión de control al Gobierno tras la fallida moción de censura de Vox contra Pedro Sánchez sirvió ayer para constatar dos cosas: que Pablo Casado mantiene, por ahora, su apuesta por la moderación, dentro de la crítica al Ejecutivo, y que el partido de Santiago Abascal tratará de convertir el inesperado rapapolvo propinado por el líder del PP en combustible para alimentar el discurso de que no existe más oposición a las políticas de los «socialcomunistas» que la que ellos representan.

Como si de un partido de revancha se tratara, los dirigentes de Vox dedicaron su turno de preguntas a los representantes del Ejecutivo a cargar casi más contra el PP que contra la coalición de Sánchez e Iglesias. Primero fue el portavoz parlamentario, Iván Espinosa de los Monteros.

«Ustedes ya han logrado domesticar al otro partido que quedaba (en la oposición)», espetó a la vicepresidenta, Carmen Calvo. «Ya les han homologado, les han dado el carnet de demócratas y por eso lo celebran juntos en grandes fiestas hasta altas horas mientras se ríen de los españoles a los que dejan confinados», añadió en relación a la polémia presencia de miembros del Gobierno y el PP en la entrega de premios organizada por el diario digital ‘El Español’. «No es que Vox se quede solo -concluyó- es que ya solo queda Vox».

Le secundó después la secretaria general del grupo, Macarena Olona. «Será el PSOE el que reparta el carnet de derecha democrática y, teniendo en cuenta cómo aplaudían al señor Casado, podemos haceRnos una idea de cuál es la derecha aceptable. Esa derecha lastrada por la corrupción como ustedes», dijo tras acusar a los socialistas de haber olvidado repentinamente su interés en crear una comisión de investigación sobre la ‘operación Kitchen’ que tuvo como protagonista a la cúpula de Interior del PP. Y dio la puntilla, por último, un veterano exdiputado popular convertido al ‘voxismo’, Ignacio Gil Lázaro, en su intervención frente al ministro Grande-Marlaska, al que acusó de «blanquear a filoetarras». «No vamos a rendirnos, no vamos a hacer lo que algún otro hizo la semana pasada para recibir su aplauso hipócrita, una rendición vergonzosa e indigna; estamos aquí para defender principios claros», remachó.

Vox se cobra su revancha contra el PP