miércoles 25/5/22

Yolanda Díaz lleva al papa la reforma laboral en su audiencia con Francisco en el Vaticano

La foto y el encuentro son un escalón más en el liderazgo de Díaz en su carrera por marcar perfil propio y proyección internacional
                      El papa saluda ayer a la vicepresidenta del Gobierno español, Yolanda Díaz, en una audiencia en el Vaticano. VATICAN MEDIA
El papa saluda ayer a la vicepresidenta del Gobierno español, Yolanda Díaz, en una audiencia en el Vaticano. VATICAN MEDIA

Yolanda Díaz gozó ayer de un privilegio muy poco habitual para un político que no sea jefe de Estado o de Gobierno: ser recibida por el papa. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo mantuvo una audiencia privada de cuarenta minutos de duración con Francisco en el Palacio Apostólico del Vaticano en la que trataron la situación del mercado de laboral y la reforma en este ámbito en la que está volcada el departamento liderado por Díaz, que está «muy avanzada», según informaron fuentes de su entorno. También trataron las consecuencias sociales que provocan la pandemia y la emergencia climática.

La máxima representante de Unidas Podemos en el Gobierno explicó que había sido «un encuentro muy emocionante», sin querer dar más detalles de cómo se había gestado esta audiencia con la que trata de acercarse a los votantes católicos y de ganar perfil internacional. La vicepresidenta segunda ya estuvo en Roma el pasado mes de octubre para reunirse con el ministro de Trabajo italiano, Andrea Orlando, y visitar la sede del sindicato Cgil, que había sido atacada por militantes neofascistas.

Díaz, que estaba acompañada por la embajadora de España ante la Santa Sede, Carmen de la Peña, y por el secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez, regaló al Papa una copia del libro de poesía en gallego ‘Follas Novas’, escrito por Rosalía de Castro, así como una estola fabricada con material reciclado y bordada por religiosas de las Carmelitas Descalzas de un convento de Alcalá de Henares (Madrid). Francisco, por su parte, le entregó un rosario, varios libros y copias de sus principales textos magisteriales, como hace habitualmente cuando recibe a los mandatarios.

Fuentes cercanas a Díaz aseguraron que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estaba informado desde el primer momento de la audiencia de su socia de Gobierno con el Papa, que se produce pocos días después de que el Ejecutivo filtrara a la prensa su intención de nombrar a la política vizcaína Isabel Celaá como nueva embajadora ante la Santa Sede en sustitución de De la Peña.

La audiencia con el Papa es un privilegio con el que Díaz ha contado y del que no se recuerdan precedentes, pues lo habitual en los vicepresidentes es que se reúnan con el ‘número dos’ de la jerarquía vaticana, el secretario de Estado, o que, como mucho, realicen un breve saludo al Pontífice al final de alguna ceremonia religiosa. Fuentes vaticanas subrayaron la peculiaridad del gesto con el que el papa ha querido reconocer a Díaz y recordaron además que cuando Sánchez fue recibido en el Vaticano en octubre del año pasado por Francisco, éste le dedicó un discurso sobre la misión de los políticos. Fue igualmente un gesto insólito de Bergoglio, que fue interpretado como una elegante reprimenda.

El encuentro entre el Pontífice y la vicepresidenta segunda, militante comunista que se declara no creyente aunque muy respetuosa con los que lo son, se produce a dos días de que comience la visita ‘ad limina’ de los obispos españoles, en la que se reunirán con el papa y con los responsables de los dicasterios vaticanos para analizar la situación de nuestro país y de su comunidad cristiana.

Los prelados llegarán en varios grupos, siendo los primeros los 24 obispos de las provincias eclesiásticas de Santiago de Compostela, Oviedo, Burgos, Pamplona y Tudela y Zaragoza. Entre ellos estarán los prelados de las diócesis vascas.

La visita también deja un poso en la política doméstica. La foto y el encuentro suponen un escalón más en el liderazgo de Díaz en su carrera por marcar un perfil propio y en un momento en el que la vicepresidenta comienza a armar la que será su futura plataforma política. La gallega, además, es la líder mejor valorada por los españoles, según el último barómetro del CIS.

DARDO AL PP Y A VOX

Para entender el logro, basta comparar lo con los infructuosos intentos del exlíder de Podemos Pablo Iglesias, que mostró en reiteradas ocasiones su deseo de reunirse, sin éxito con Francisco, al que siempre consideró un «aliado» en las luchas sociales.

El encuentro también ha sido percibido desde Podemos y sus confluencias como una oportunidad de ampliar su electorado.

Díaz defiende que, de cara al próximo ciclo electoral, se debe armar un «frente amplio» que traspase «los límites tradicionales a la izquierda», un espacio que se quedó «muy pequeñito» tras el fin del bipartidismo, en palabras de la vicepresidenta.

Tampoco pasa desapercibido el hecho de que la máxima autoridad de la Iglesia católica haya recibido a Díaz e incluso mantenga posiciones compartidas con el partido que dirige la ministra Ione Belarra en materia laboral y ecologista podría ayudar a acercarse a un electorado más centrista o, incluso, conservador, lo que entronca de lleno con la estrategia planteada por la vicepresidenta. Más en un momento en que Francisco es blanco de críticas desde un sector del PP y Vox.

Yolanda Díaz lleva al papa la reforma laboral en su audiencia con Francisco en el Vaticano
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