lunes. 30.01.2023
Argentina y Chile son los otros dos países que recibirán al jefe del Ejecutivo hasta el viernes

Zapatero inició anoche en Brasil su primera gira oficial por Iberoamérica

El presidente quiere dar al Gobierno de Lula la primacía en sus relaciones trasatlánticas
José Luis Rodríguez Zapatero inició anoche en Brasilia su primera gira como presidente del Gobierno por Iberoamérica. El viaje incluye escalas en Sao Paulo, Buenos Aires y Santiago de Chile, y entrevistas con los gobernantes Lula da Silva, Néstor Kirchner y Ricardo Lagos, así como el presidente electo de Uruguay, Tabaré Vázquez. El periplo tiene un doble contenido político, se trata de los principales socios estratégicos en la región, y económico, ya que concentran las mayores inversiones españolas, del orden en conjunto de los 85.000 millones de dólares. El presidente del Gobierno quiso que su primer desplazamiento internacional en el 2005 fuera a una región que, pese a ser uno de los ejes principales de su política exterior, no mereció una atención especial en sus primeros nueve meses de gestión. Zapatero limitó su presencia en la región a las visitas a México, para asistir al foro Unión Europea y América Latina, y a Costa Rica, para participar en la cumbre iberoamericana. Sintonía con Lagos y Lula El jefe del Ejecutivo tiene una «especial sintonía política» con Lula da Silva y con Lagos, con los que impulsa el ambicioso programa de la Alianza contra el hambre. Una deferencia que quedará plasmada en la declaración conjunta que suscribirá hoy con el presidente brasileño y en la conferencia de prensa compartida del jueves con el gobernante chileno. Con el presidente argentino, en cambio, no habrá comparecencias comunes. Rodríguez Zapatero está resuelto a dar a Brasil la primacía en las relaciones con los países iberoamericanos, tanto en lo económico como en lo político, en detrimento de Argentina. Su empatía personal con Lula es notoria y quiere estrechar más los lazos. De entrada, dará impulso al acuerdo de asociación estratégica firmado en el 2003 por Aznar, pero que, en palabras de fuentes diplomáticas, ya sea por «falta de sintonía política o de voluntad política» del ex presidente con el ex líder sindical y hoy jefe de Estado de Brasil no progresó. «Ahora -indicaron las fuentes- existe esa sintonía y esa voluntad» y se suscribirán nuevos acuerdos sobre los temas más diversos y se impulsarán foros bilaterales para el intercambio de ideas y propuestas empresariales. Una colaboración que se extenderá al ámbito cultural con la firma de un convenio para abrir sedes del Instituto Cervantes en Brasilia, Florianópolis, Recife, Curitiba, Porto Alegre, Salvador de Bahía y Belo Horizonte, que con las ya existentes en Sao Paulo y Río de Janeiro, convertirán a Brasil en el país con más sedes del organismo encargado de expandir la lengua castellana. Rodríguez Zapatero quiere contar con la complicidad brasileña, y su creciente liderazgo político y económico en la región, en su proyecto de alianza de las civilizaciones para fomentar la cooperación entre el mundo occidental y el islámico, y en la reforma del sistema de las Naciones Unidas.

Zapatero inició anoche en Brasil su primera gira oficial por Iberoamérica
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