martes. 29.11.2022

Con una curiosa paronomasia de la plegaria latina, la revista FAKE rinde honor al pintor César Bobis, fallecido en 1996, tan merecedor del humano y estético recuerdo. Donada por Francisca Aranjuelo la colección de pintura, esta carpeta es la primera entrega. Incluye seis obras en una modélica edición. Son, en el fondo, «una mancha territorial de España», regida por la dictadura franquista y sometida a fenómenos diversos: la Iglesia católica, la sexualidad, la represión, las drogas.

Su portada ostenta un córvido («el halcón se hizo cuervo», escribe Ildefonso Rodríguez) en rojo sangrante, un corazón con negra cabeza. El resto de las obras incluyen un desgarrado surrealismo, pleno de símbolos. A las reproducciones de los óleos les acompaña el comentario literario de varios autores, con su correspondiente interpretación. Y así, Juan Carlos Pajares se acerca a la obra de César Bobis con Ave genuflexa, escorzo corazón, y varias figuras métricas: «aféresis sinéresis epéntesis prótesis», terminando con dos versículos desolados: «no hay entraña en la que no pueda guarecerme de soslayo. / Mi estático vuelo será mirarte siempre».

El córvido le sirve a Ildefonso Rodríguez de hondo adiós sentimental: «pájaro pintado, altivo y elegante, (…) ya sé que no pretendes engañar a nadie: estás colgado en la pared, casi entronizado en el recuerdo de los que una vez te vieron volar y te quisieron». Guillermo Rendueles contempla la obra de César Bobis y persiste en el empeño crítico en pos del pintor, que sufrió los ataques del régimen: «César Bobis fue procesado por el Manifiesto Comunista para la Editorial Ayuso». Del largo poema de Víctor M. Díez Abrir y nadie es difícil olvidar unos versículos intensos: «Pasad, impuros muchachos, pasad a esta cueva disecada». Y como epílogo, la bella obra plástica de Miguel Escanciano: el rojo virulento del cuervo parece tomar aires eróticos, rodeado de la Flor de Apóstol y de espinas. La vida, en fin, breve como la carpetita negra, que guarda mínimas copias de la obra de Bobis.

César Bobis, una aportación
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