lunes 6/12/21
por alfonso garcía

Dickens se reinventa para los peques

l. Las editoriales infantiles celebran el 200 aniversario del escritor. Las efemérides no sólo son un recordatorio. Son, ante todo, en el caso de las literarias, un motivo para el acercamiento a los autores
Imagen de una de las ilustraciones de la obra ‘La raspa mágica’, de Ediciones Reino de Cordelia

El 7 de febrero se cumplieron doscientos años del nacimiento de Charles John Huffan Dickens en la localidad inglesa de Portsmouth. Charles Dickens, que como tal ha pasado a la historia, es uno de los novelistas más conocidos y reconocidos de la literatura universal. Maestro de la narrativa, su obra es un ejemplo de humor, ironía y aguda crítica social. De gran popularidad en su tiempo, sus numerosos títulos siguen editándose constantemente. Es un síntoma inequívoco.

Entre los títulos aparecidos en los primeros compases del presente año del clásico inglés, anotamos dos. Por una parte, La Raspa Mágica (Ed. Reino de Cordelia), con magníficas ilustraciones del reconocido Bedford. Se trata de una rareza bibliográfica, en una edición primorosa, con el tono habitual de los cuentos de hadas y princesas. Por otra parte, Anaya publica en su colección Clásicos a medida uno de los títulos más conocidos de Dickens: Oliver Twist. Se trata de una adaptación de Lourdes Íñiguez Barrena, pensada para lectores a partir de diez años, con originales ilustraciones de Mónica Armiño Yela. Es ésta una novela que no puede pasarse por alto y debería ser leída por lectores de cualquier condición, ya que el tema que plantea supera las fronteras del tiempo y del espacio: el hombre que lucha por sobrevivir y encontrar su sitio en la sociedad; dicho de otra manera, la lucha del débil contra el fuerte, del bien contra el mal. Una obra de siempre, en definitiva.

En otro orden de cosas, SM acaba de publicar el libro ganador del II Premio Internacional de Ilustraciones Feria de Bolonia-Fundación SM, El soldado de plomo (Madrid, 2012. A partir de 7 años), del taiwanés Page Tsou. El objetivo de este reconocimiento, con una dotación de 30.000 dólares, es impulsar la labor de artistas menores de 35 años, y la creación de álbumes ilustrados de alcance internacional.

El libro, ilustrado por Page Tsou y con texto de Julia San Miguel, es una adaptación del cuento de Hans Christian Andersen. Narra la historia de un soldado que antepuso el amor a cualquier enfrentamiento. Las grandes influencias de Page Tsou son la pintura tradicional china de tinta, el cómic japonés y el arte callejero. De su obra destacan los cerca de 3.000 dibujos realizados de la nunca de diferentes personas. El resultado de este trabajo fue una exposición en la barbería más pequeña de Londres, Badlambs & Sons, ciudad en la que reside actualmente el artista.

Hablando de álbumes y clásicos, quede constancia de la obra de Marcel Proust En busca del tiempo perdido. A la sombra de las muchachas en flor (volumen II), en adaptación de Stanislas Brézet y Stéphane Heuet con ilustraciones y color de Stéphane Heuet. Presentada como novela gráfica (Ed. Sexto Piso, Barcelona, 2012. 48 pp. A partir de 10 años), en la obra encontramos a un joven Marcel descubriendo las delicias de las jóvenes que lo cautivan con su simple presencia. Los dibujos de Stéphane Heuet acompañan las ricas descripciones proustianas donde una sonrisa o un roce de mano son suficientes para abrir todo un mundo de sensaciones, percepciones y emociones profundas. De vacaciones en la playa de Balbec, Marcel acompaña a su abuela al tiempo que conoce al pintor Elstir –quien le descubre también el mundo del estremecimiento artístico-, así como a otros miembros del mundo de despreocupación aristocrática que Proust retrató para la posteridad en ese momento atemporal que es En busca del tiempo perdido.

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