jueves 1/10/20
Literatura

«León está lleno de resonancias literarias»

El escritor granadino Fernando de Villena publica una novela en torno a la búsqueda del Grial
Un tramo del Camino de Santiago. JESÚS F. SALVADORES

A Fernando de Villena la leyenda del Grial le atrapó de pequeño. Le regalaron un libro sobre mitos artúricos. Era de la colección Araluce de clásicos adaptados para niños. Nunca olvidó aquella historia. «El Grial es una leyenda que está en el inconsciente de toda la civilización occidental», asegura el escritor granadino. En España -dice- también la leyenda artúrica ha sido muy importante, como en León, que defiende tener el Grial.

Acaba de publicar Ubi sol occidit (Carena), una novela iniciática que arranca con la Santa Cena, cuando Jesús usa el Grial en la eucaristía. La novela es la historia de una búsqueda. «No es un best seller, ni habla de masones o crímenes», aclara. El libro es un viaje en el tiempo y por distintas épocas. Desde la recreación histórica de la Palestina en tiempos de Tiberio hasta las leyendas artúricas, desde la iniciación de un joven en los años sesenta y setenta del pasado siglo hasta los enigmas del Camino de Santiago.

El cáliz que usó Jesucristo no aparece aquí como un objeto de culto y de conspiraciones. «Sobre este tema se ha escrito mucha bazofia», afirma. En la primera parte el autor indaga en los evangelios —incluidos los apócrifos— para ofrecer una amplia visión de la reliquia más buscada de la cristiandad. La novela parte de la infancia del protagonista y se desarrolla a través de gran parte de su existencia, pero asimismo es el compendio de las principales leyendas en torno al Grial. Utiliza el recurso del manuscrito encontrado para desencadenar la trama e introducir a los personajes en la búsqueda del cáliz. El autor recorre el camino de la copa de Cristo desde la Última Cena hasta Europa, una novela ‘in itinere’ —como la define Villena—, en la que teje hábilmente historia y ficción. Villena (Granada, 1956), miembro de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras, autor de una extensísima obra poética y de novelas como Iguazú, El testigo de los tiempos, La casa del indiano o Atlántida interior, se ha documentado profusamente para abordar desde un enfoque diferente una historia demasiado explotada por la literatura y el cine.

Actor en películas como La segunda estrella a la derecha, de Pablo Bullejos, o La Luz W y Recuerdos de un olvido, de Manuel Polls, Villena conduce a los lectores por el Camino de Santiago y localidades como León, Astorga, Ponferrada y Sahagún. Conoce muy bien esta provincia y, sobre todo, la capital leonesa, donde pasó largas tardes de domingo cuando hacía la mili en El Ferral. «Tengo mucho cariño a León. Es una ciudad llena de resonancias literarias. Valle-Inclán cuenta en La lámpara maravillosa el éxtasis que sintió al contemplar las vidrieras de la Catedral; están las vivencias Quevedo desde la cárcel de San Marcos; y aquel traslado del cuerpo de San Isidoro... Es una ciudad que he vivido mucho».

No desvela —para no hacer spoiler a los lectores— si se pronuncia o no en la novela sobre la autenticidad del Grial leonés.

Eligió el título del libro en latín para reivindicar una lengua orillada en España, a diferencia de Francia, «donde se ha restitutido en Secundaria».

Sostiene Villena que «el pasado explica el presente» y lamenta que se haya perdido «la comunidación con el pasado». «Los jóvenes apenas saben historia», lamenta el escritor, profesor de Literatura ya jubilado. No se acuerda cuándo empezó a escribir. Lo ha hecho toda su vida. Y con la publicación de Ubi sol occidit salda una deuda consigo mismo, con una historia que formaba parte de sus recuerdos de infancia. «La vida sin mitos carece de sentido».

«León está lleno de resonancias literarias»