miércoles 21.08.2019

Poemario genuino y sin retóricas

el ladrón de peras Felipe Zapico Prólogo de Gsús Bonilla. Editorial Origami.
Poemario genuino y sin retóricas

El polifacético Felipe Zapico, músico y fundador de Deicidas, así como mánager de bandas míticas leonesas como Los Flechazos y Los Cardíacos, ha publicado un nuevo poemario, El ladrón de peras (editorial Origami), con prólogo de Gsús Bonilla.

Se trata de un libro genuino, sin retóricas ni artificios, con una lírica que llega directa a las entrañas, con una mirada sincera, libertaria, pues Zapico escribe sin tapujos ni cortapisas, con una absoluta y decidida valentía, que es a buen seguro la única manera viva y real de escribir, escribir por y para la verdad, escribir para arrojar luz sobre el mundo en que vivimos, escribir para decir aquello que otros pretenden ocultar a todo trapo, escribir, en definitiva, para intentar entender dónde y por qué estamos como estamos. El ladrón de peras consta de seis cuadernos de poesía, «cada cual con su propia polifonía y nervio», según el prologuista, que serían: Opérculos sobre tus párpados, o poemas de la añoranza por un ser perdido o ausente; De peras, desamparos y espejos, que incluye poemas de amor, de amor con sorna, de amor greguerístico; Libélulas en mi ombligo, que son poemas existencialistas, en los que el poeta se muestra desobediente y comprometido con la sociedad de su tiempo; Versos Orsini, escritos con conciencia crítica y contra la política basura que nos invade; Poemas para el Casco, que son chutes directos al corazón, con sabor cítrico, ácido y amónico, como Frenadol cardíaco (introducido por el clorofórmico poema Rosa de Sanatorio) o Sacamantecas, dedicado al hombre del saco (precedido por un texto de Corcobado), y Las cuatro estaciones de Bivalbi, que nos ofrece cuatro poemas visuales, «de puñetazo en el ojo», aclara Bonilla, «donde bien podría residir el ideario socio-político y humano  —añade— de este poeta multi(di)verso y de gran tamaño... en la totalidad de los sentidos y en todos los ámbitos de los mismos: Inmenso».

Inmenso se nos revela Zapico con este libro arriesgado, potente, en el que el poeta  nos sacude las vísceras con sus versos cargados de vida —en realidad devuelve vida a la poesía como quisiera Henry Miller—, una bocanada de aire puro y saludable que está pidiendo a gritos una sociedad y un mundo mejores.

Poemario genuino y sin retóricas
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