martes 22/9/20

Rebelión contra Roma

l SB Francisco publica ‘Una oveja para Trebopala’, sobre la lucha de los celtíberos contra el Imperio. SB Francisco repasa en su novela una etapa crucial para entender el origen de España: El inicio de la conquista romana, la rebelión de los celtíberos, la figura de viriato y el papel crucial de los druidas.
Rebelión contra Roma

Son los primeros tiempos de la conquista, cuando el poderoso Imperio Romano trata de someter a los ‘salvajes’ pobladores de Hispania. El patricio Aurelio Rutilio Rufo, un joven educado en la escuela de Escipión, desembarcará en una tierra que le acabará seduciendo. Acompañará a Viriato, presenciará la rendición de Numancia, conocerá a los druidas y caerá en los brazos de Lubba, una nativa poco fácil de conquistar. Esta es la historia de Una oveja para Trebopala, una novela histórica que transcurre en un período de grandes gestas, donde muy pocos escritores han querido adentrarse. Eso fue, precisamente, lo que animó a SB Francisco a contar la aventura de las guerras lusitanas y numantinas. «Un hecho que apenas ha merecido la atención que habría recibido de suceder en otros países, como ocurre en Gran Bretaña con la leyenda del rey Arturo». Cervantes abordó la gesta, «lo que muestra su interés literario, pero ahora sabemos más cosas. Podemos presentar nuevas hipótesis».

Todo comenzó con una piedra. Una losa sagrada que se conserva en Portugal, vinculada a los primeros druidas y llamada Trebopala, y que al escritor le llamó poderosamente la atención. El autor explica que «sabemos muy poco de los druidas. Los primeros escritos son de Julio César, 80 años después del asedio y caída de Numancia». Para él, la resistencia de esta población celtíbera situada sobre el Cerro de la Muela frente a la poderosa máquina de guerra romana no se entiende por cuestiones estratégicas o de patriotismo. En su opinión, los indígenas pretenden salvaguardar un monte sagrado.

La novela transcurre entre la traición del cónsul Galba, una trampa en la que exterminó a unos 9.000 lusitanos, de la que consigue escapar Viriato, y la caída de Numancia. SB está convencido de que el caudillo lusitano «no era un pastor», como escriben los cronistas romanos. «No encaja con un hombre capaz de mover ejércitos», sino que su propio nombre deriva de ‘viria’, el adorno que llevaban los guerreros célticos. La novela, según el escritor afincado en Alemania, «es la historia de todos, de nuestros orígenes». Recuerda que los celtíberos no son —como estudiaron algunas generaciones— la suma de los celtas y los íberos, sino los celtas que vivían en Iberia. El libro también tiene un ‘toque’ leonés. «Cuando muere Viriato, su familia se traslada al Norte, a un lugar que podría ser León o Galicia, donde los romanos no habían llegado aún. Un territorio donde también encontrarán refugio los druidas».

Aunque muchos de los personajes son ficticios, los hechos se ajustan a la historia conocida. «No soy historiador, soy escritor. A mí me interesa el ser humano y cómo en aquella época resuelven sus conflictos», dice. Una oveja para Trebopala quedó finalista del Planeta en la edición que ganaron José Millás y Boris Izaguirre y ahora ve la luz de la mano del sello Click Ediciones. Cuando envió la novela al premio con mayor dotación económica se le ocurrió firmar SB Francisco, que, confiesa, «es más original que Francisco Sánchez». El escritor, que es publicista, agente de viajes, periodista y monitor de esquí —«porque ello me proporciona ingresos fijos y hago deporte», reside buena parte del año en Alemania. Aún no ha decidido si continuará la historia en una segunda novela. «Todo dependerá de si se vende o no Una oveja para Trebopala». Desvela que hay un personaje que le ha cautivado y que podría ser el protagonista de su próximo libro. Se trata del general romano Sertorio. Perseguido por el dictador Sila, Sertorio fue acogido por los lusitanos. Durante años puso en jaque a los romanos y se convirtió en un auténtico héroe para los hispanos.

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