martes 7/12/21

El once de marzo se cumplieron los cincuenta años de la muerte de Josep Janés (1913-1959) en accidente de coche. Se le recuerda sobre todo como editor, pero fue también poeta precoz con Tu. Poemes d-™adolescència y, después, con Combat del somni , publicado durante la guerra civil. Tornó a la poesía para ilustrar los dibujos de su amigo Grau Sala. Todo ello se recoge en esta poesía reunida que, en edición bilingüe, publica Huerga y Fierro como homenaje al poeta y editor catalán.

No es la primera vez que se traducen al castellano versos de Janés. Recuerdo bien mi lectura de Combate del sueño , editado por Trieste en 1988, con hermosa traducción de María Victoria Atienza, como reflejé en un Filandón de entonces. Delicadeza, finura y pulcritud eran las señas de identidad del poeta, algo que vuelvo a percibir en la lectura de sus Poesías reunidas, en cuya traducción, debida a Jesús Pardo, percibo algunas rarezas, como la afición a posponer el pronombre (mécese, álcese), algo que no está en el original, o a crear un hipérbaton ajeno también al verso de Janés, que dice: «Vinc als teus ulls com una nau al port»; y Pardo traduce: «Llego a tus ojos como a puerto nave», cuando lo natural hubiera sido: «Llego a tus ojos como nave al puerto».

Clara Janés, poeta también, hija del editor y poeta, evoca a su padre como un enigma. La figura enigmática se despeja en su poesía pura, limpia y medida, sentimental sin excesos en Tú. Poemas de adolescencia , con algunos dirigidos a su hermana Margaret y otros a un amor ilusionado lleno de lirismo, de ternura, de horizontes luminosos expresados de modo contenido y con la levedad de versos como «la gracia de la rosa está en tu gesto»; eran momentos de «poesía pura», de Salinas y de otros poetas en los que el amor era el tema preferido. Combate del sueño es un poemario de amor y muerte en sonetos eneasílabos en buena parte. Las palabras dan cauce a presentimientos, ilusiones, a la expresión alada, a la mirada al infinito..., todo velado por el sueño, con la luz del sueño. Algunos versos pueden resumir este mundo: «abandonarse, solo, por rutas infinitas», «¿Acaso nuestro cielo fuera un sueño eterno... / y un anhelo / de acariciar sedas de lirio?». Los poemas sobre la muerte son una elegía personal, siempre con levedad de ala, con suavidad de emoción, con roce de lirio, con claridad de alba: «Las horas / propicias al gozo eran leve / suspiro sobre nieve tibia». Más circunstanciales son Puntas secas que acompañan hermosos dibujos, mejores que los poemas, del pintor Grau Sala. La poesía reunida de Josep Janés concluye con unas notas de Josep Cruset que fueron escritas como prólogo a la primera edición de poesía reunida de aquél, publicada en 1979. Interesan sobre todo por la contextualización de la poesía de Janés dentro de la poesía catalana, tan alta a lo largo del siglo XX.

Y será cual si abriese las ventanas del alba
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