jueves 23/9/21
nieves álvarez nogal poeta

«Todos tenemos algo de poetas»

«Una sabe que es poeta cuando por la noche tiene un pensamiento y tiene que levantarse a anotarlo» «Tenemos una idea prerconcebida de que la poesía es aburrida, quizá por la educación que recibimos»
La poeta leonesa Nieves Álvarez Nogal

Sólo ha publicado dos poemarios hasta la fecha, Tentación hembra y Rozando el cielo, pero podría escribir otro en cuestión de horas. Es pura pasión y confiesa que la poesía es una forma de salvarse a sí misma. La leonesa Nieves Álvarez Nogal trabaja en una guardería, donde encuentra inspiración para volcar sus emociones. Para escribir sólo necesita un poco de luz, una hoja y una pluma. Afirma que la poesía en ella es una forma de expresión innata.

—¿Cuándo empezó a escribir poesía?

—Desde muy niña. Desde los 15 años. Para mí la poesía es una forma de expresión que es innata para exteriorizar mis emociones.

—¿En qué momento decide publicar?

—Empujada por mis amigos, por mi hermano y por mi editor. Tenía cosas recopiladas, pero fue como un brote, el libro se hizo prácticamente solo. Lo escribí en dos semanas. Una sabe que es poeta cuando por la noche tiene un pensamiento y tiene que levantarse a anotarlo.

—En cuatro años ha publicado dos poemarios, ¿para cuándo el próximo?

—Para cuando quiera. En cualquier momento. Lo puedo hacer en unos días. Para mí lo cotidiano es muy pasional. Sólo tengo que volcar lo que llevo dentro.

—‘Tentación hembra’ incluía fragmento de la obra de José de León, ¿cómo fue esa colaboración?

—José de León es un gran amigo. Me gustó la fusión. Me siento identificada con su obra. En realidad, yo le pedí la colaboración y él me propuso que utilizara únicamente pequeños fragmentos en lugar de cuadros enteros. Ahora, en cambio, en el segundo poemario, quería ir sola.

—Dice Gamoneda que el poeta es un cronista de la existencia, ¿está de acuerdo?

—Completamente. Me parece una preciosidad. Yo creo que el poeta narra lo cotidiano, la pasión, las emociones. Yo no necesito trabajarlo.

—¿Qué hay de poesía en la situación griega?

—Es una tragedia, sin duda.

—¿El poeta tiene que ser una voz comprometida?

—No tiene por qué. Es de las pocas personas que no debe comprometerse. Es completamente libre.

—Gamoneda, Colinas, Mestre, Saravia... En León hay muchos y excelentes poetas...

—No pretendo hacerme un hueco, ni mucho menos. Simplemente, salvarme yo expresando mis emociones. No me comparo con ellos ni quiero ponerme a su altura. Además, yo no vivo de esto.

—Dice Mestre que «la utopía es la belleza irrenunciable»...

—Sí, estoy de acuerdo. No puedo decir lo contrario.

—En ‘Rozando el cielo’ la tipografía colabora en la narración, ¿defiende el libro-objeto?

—Sí. No tengo un estilo propio pero te puedes permitir todo. En este libro no he puesto puntuación ni mayúsculas.

—¿Y a qué conducen esas licencias?

—Me gusta que el lector interprete dónde puede puntuarse. No me gustan las mayúsculas, aunque sí los puntos suspensivos. Cuando se lo di al impresor tuvimos dudas con la puntuación y lo dejamos así.

—¿La poesía es un modo de contar la vida o de estar en el mundo?

—De contar la vida. De estar en el mundo, siempre. El que a mi me lee puede saber lo que pienso. Un poemario es una sorpresa para el que te lee.

—¿Qué punto de vanidad hay en la escritura?

—Es pura sencillez. La única vanidad, en mi caso, es que la poesía es fácil, es innata.

—¿Qué música le pondría a su poesía?

—Pues, a lo mejor, le pondría a Silvio Rodríguez.

—¿El rap es la poesía del siglo XXI?

—A mí no me gusta el rap, no lo sé.

—¿La poesía está condenada a ser minoritaria?

—Tal vez sí, porque casi nadie puede vivir de ella. Todos tenemos algo de poetas.

—Pero sí es minoritaria desde el punto de vista de los lectores...

—Porque tenemos una idea prerconcebida de la poesía, de que es aburrida y monótona. Quizá por la educación que recibimos en el colegio.

—¿Es un problema de educación?

—Probablemente, o culpa del profesor que nos la enseñó. La poesía es hermosa, te permite expresar sentimientos.

—¿Su poesía depende de sus sentimientos?

—Mi vida es pasional. Todos los días podría escribir algo. Todo se puede escribir bonito, incluso la muerte.

—¿Busca el preciosismo?

—No busco la belleza de la palabra, sino plasmar la pasión, el puslo, lo que en ese momento quiero sacar. Para escribir hay que tener un tiempo.

«Todos tenemos algo de poetas»
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