jueves 26/5/22

CONSERVAR LA ESENCIA DE LA ALUBIA

ALTERNATIVAS. La bioestimulación del sistema inmunitario evita problemas de otros métodos, como la mejora genética, la utilización de fitosanitarios o la rotación de cultivos

La investigación dirigida por Penélope García Angulo para la tesis de Alfonso Gonzalo de la Rubia presta especial atención a la variedad de la alubia de riñón, que «es muy valorada por sus propiedades culinarias en la provincia, dentro de la Indicación Geográfica Protegida La Bañeza-León». Una variedad que sin embargo es muy susceptible a la enfermedad de la grasa. «El cultivo se muestra muy afectado por esta bacteria cuando las condiciones ambientales permiten la multiplicación y propagación del patógeno». Condiciones como la alta humedad, sobre todo tras los riegos, y las altas temperaturas, así que es durante el verano cuando se dispara el riesgo para la propagación de esta enfermedad.

Los investigadores señalan que hasta esta investigación el control de la plaga se realiza fundamentalmente a través de los trabajos de mejora genética, la utilización de productos fitosanitarios o alternativas agronómicas como la rotación de cultivos.

«En el caso de los programas de mejora genética implican cruzar la variedad de interés con otras variedades más resistentes, y el problema que se presenta es que los resultados son inciertos, porque el cruzamiento sexual entre individuos no siempre da los resultados esperados».

Así, los cultivadores que utilizan estas variedades pueden obtener alubias más resistentes, pero también notan que han perdido algunas de las características de consumo por las que son más valoradas, «lo que da un producto final alterado».

Por lo que se refiere a la utilización de productos fitosanitarios, que se utiliza ampliamente, «es cierto que inicialmente mataban a las bacterias, pero han terminado por ser muy tóxicos para otros organismos, y muy contaminantes para el medio ambiente».

Además, «su aplicación excesiva ha llevado a la aparición de cepas de grasa resistentes a estos compuestos, de la misma manera que las bacterias de los humanos se vuelven resistentes a los antibióticos».

En cuanto a la rotación de cultivos, «ayuda a controlar la enfermedad, pero nunca llega a eliminarla».

Frente a todas estas alternativas el trabajo de la tesis de Gonzalo del a Rubia «resulta innovador porque se basa en fortalecer la planta más que en erradicar el patógeno. El proyecto trata de reforzar el propio sistema inmune de la planta antes de que el patógeno esté presente, de manera que si este llegara a aparecer la planta sufriría muchos menos daños».

Es un fenómeno que se denomina priming (preparación), y «aunque frecuentemente conlleva alguna pérdida de rendimiento, nunca es tan grande como la que se produce a causa de la enfermedad».

Una pérdida de rendimiento que se debe a que la planta «emplea parte de los recursos energéticos y nutricionales a desarrollar sus defensas en vez de en crecer. El reto está por tanto en encontrar una forma de inducir las defensas de la planta, sin modificar sustancialmente sus parámetros de crecimiento, y por tanto su rendimiento».

Para desarrollar esta investigación el Grupo Fisiovegen de la Universidad de León ha trabajado con los gruops de investigación de Susana Saez-Aguayo y Claudio Meneses, de la Universidad Andrés Bello de Chile. Allí Gonzalo de la Rubia realizó una estancia de tres meses, a través de una beca del programa Embo.

Ahora en el Grupo Fisiovegen trabaja el doctor Asier Largo Gosens, que procede también de la Universidad Andrés Bello de Chile. Largo es un estrecho colaborador que ha trabajo también en un artículo que se enviará a publicará próximamente, explica Penélope García Angulo.

CONSERVAR LA ESENCIA DE LA ALUBIA
Comentarios