miércoles. 08.02.2023

Estudiando desde la red

ciberágora. Guillermo Calvo Flores Técnico del Área de Desarrollo Inteco

La tecnología lo revoluciona todo dándole una vuelta de tuerca adicional incluso a lo que consideramos más simple. Ahora le ha llegado el momento a la formación educativa. La novedad se llama MOOC (Massive Online Open Course) o lo que es lo mismo curso online abierto a todo el mundo. Si prefiere una definición más coloquial, podríamos decir que un MOOC es un curso completo (como podría ser una asignatura de cualquier universidad) impartido a través de Internet y que está disponible sin ningún tipo de restricción para todas aquellas personas que quieran apuntarse a él.

El éxito de los MOOC se basa principalmente en dos aspectos: el primero es que pueden ser realizados por cualquier persona independientemente de su edad, lugar de residencia o disponibilidad de tiempo de dedicación. El segundo se refiere al aspecto económico, ya que este tipo de cursos son gratuitos (salvo unas pocas excepciones) y no requieren ningún tipo de matrícula. Por tanto, el acceso a formación de calidad no se ve penalizado por ningún factor y es aquí cuando el término open course (curso abierto) se hace más evidente.

Viendo esto, es posible que la ya oxidada frase de: «¿Estudias… o trabajas?», pudiera ser renovada con algo como: ¿Estudias… on line o presencialmente?».

Se considera que uno de los principales creadores del movimiento MOOC es Sebastian Thrun. En el 2011 este profesor de la universidad de Stanford (EE. UU.) colaboró en la creación de los contenidos del primer curso MOOC, cuya temática se centraba en el área de la inteligencia artificial. La experiencia resultó ser un rotundo éxito. Aproximadamente 160.000 estudiantes de múltiples países se apuntaron y gran parte de los mismos consiguieron finalizarlo satisfactoriamente. Esta experiencia marcó profundamente a Thrun porque se dio cuenta de que con este sistema, en un único año, conseguía dar clase a más alumnos de los que enseñaría en toda una vida utilizando el sistema tradicional en aulas físicas. Así, en el 2012 tomó la decisión de abandonar su puesto de profesor en Stanford para dedicarse por completo a un proyecto personal de universidad online: la plataforma MOOC conocida como Udacity.

Una plataforma MOOC podría entenderse como un portal web que unifica y alberga cursos MOOC de diversas temáticas, aportando facilidades de gestión (para los profesores) y de utilización (para los alumnos). Además de la ya comentada Udacity, existen otras plataformas como Coursera, Edx, Canvas, OpenCourseWare, P2PU o Nixty, por citar unos pocos ejemplos. La gran mayoría de estos portales de enseñanza son americanos, quizás debido a esa mentalidad tan abierta y distinta al resto del mundo. No obstante, en España también comienza a haber algunas iniciativas: UniMOOC, CSEV o UnedCOMA son algunas de las apuestas que se han iniciado desde nuestro país para engancharse a esta tendencia.

Este tipo de plataformas no siguen una misma estructura, algunas están tutorizadas por profesores que siguen (en mayor o menor medida) los avances de los alumnos y otras, en cambio, hacen desaparecer dicho rol, dejando que los alumnos puedan aprender a su ritmo y sin la presión de tener exámenes o ejercicios que entregar.

Sin embargo, no todo es perfecto. El principal problema al que se enfrentan es el de la acreditación. Son muy pocas las plataformas que, llegada la finalización del curso, ofrecen algún tipo de diploma o certificado y aún menos aquellas cuyos documentos son reconocidos oficialmente.

Si después de haber leído este artículo le surge alguna duda sobre cómo es posible que este tipo de formación especializada sea gratuita, podríamos tener en cuenta dos posibles respuestas. La primera y más evidente es que suelen estar asociadas a universidades que existen físicamente, por tanto, una plataforma MOOC con cursos interesantes es el escaparate perfecto para que la universidad (real) a la que pertenece gane prestigio y nuevos alumnos. La otra posibilidad consiste en buscar financiación indirecta, de forma que no afecte al alumnado. Por ejemplo, algunas plataformas MOOC consiguen ingresos a cambio de la cesión del curriculum vitae de sus alumnos a empresas. Esta es una medida con la que salen ganando todas las partes: las empresas obtienen la posibilidad de poder contratar nuevos empleados entre los alumnos que hayan finalizado un curso MOOC de forma más brillante, los alumnos obtienen un puesto de trabajo como recompensa al esfuerzo realizado durante el curso y finalmente, la propia plataforma consigue ingresos para financiarse.

La educación de nueva generación ha llegado para convivir con la enseñanza tradicional. Ahora tiene en sus manos la posibilidad de aprender libremente, con los mejores contenidos y a su ritmo, todo aquello que desee. La red de redes está a su disposición.

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