viernes 3/12/21
                      Mª Jesús Muñiz recoge el premio de César de la Fuente, galardón entregado por Ángel Castro Rodríguez, de I-DE Iberdrola León. RAMIRO
Mª Jesús Muñiz recoge el premio de César de la Fuente, galardón entregado por Ángel Castro Rodríguez, de I-DE Iberdrola León. RAMIRO

César de la Fuente Núñez nació en Galicia y es leonés por grado. El joven científico, galardonado con el premio Innovador del suplemento Innova de Diario de León, fue incluido por el Massachusetts Institute of Tecnology en la lista de los mejores investigadores del mundo menores de 35 años, forma parte de la primera promoción de Biotecnologia de la Universidad de León (2009) y ya es catedrático (presidential professorship) en la Universidad de Pennsylvania.

En el De la Fuente Lab, reclutada entre expertos de Microbiología y Psiquiatría de la Facultad Medicina de Perelman, investiga fórmulas que revolucionarán los antibióticos, uno de los medicamentos más efectivos a corto plazo y cuya invención a partir del descubrimiento de la penilicina por Alexander Fléming han sumado años a la esperanza de la humanidad, particularmente en Occidente.

Su interés en investigar los organismos vivos y en particular las bacterias le condujeron a las proteínas, que son las moléculas que componen la vida y a su capacidad para matar bacterias. «Decidí investigarlas como potenciales herramientas frente a las bacterias resistentes a los antibióticos», explicó en el reportaje Cómo programar superantibióticos que se publicó en Diario de León el 16 de julio de 2019.

El trabajo que desarrolla está pensando en los 10 millones de vidas que se salvarán cada año si se logra su objetivo de construir antibióticos artificiales y nuevas moléculas de antibióticos en la información biológica; generar tecnologías para la ingeniería microbiana, desarrollar herramientas para neuromicrobiología sintética y avanzar en la ingeniería de medicinas vivas.

Con estos nuevos medicamentos se lograrían vencer las resistencias bacterianas que anulan el potencial terapéutico de los antibióticos. En el MIT aprendió «los cimientos de la ingeniería informática, biología computacional y biología sintética, para programar y seleccionar organismos vivos y a diseñar pequeñas proteínas que tienen capacidad antimicrobiana, para matar bacterias.

El Fléming leonés del siglo XXI
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