lunes 19/4/21

MEJORAR PARA CRECER

UNA OPCIÓN COMERCIAL. Desarrollar estrategias para satisfacer las necesidades de los consumidores abre oportunidades comerciales a los ganaderos
Los sistemas que garantizan la salud de los animales repercuten también en un menor consumo de antibióticos. jesús f. salvadores

«Las estrategias para satisfacer las necesidades de los consumidores podrían constituir en realidad una oportunidad comercial, ya que permitirían a los agricultores seguir operando de una manera sostenible más favorable al bienestar, y a la vez seguir siendo económicamente rentables». Es una de las conclusiones de la publicación Preocupaciones y percepciones de los consumidores sobre el bienestar de los animales de granja, que insiste en que para poner en valor los esfuerzos de la ganadería extensiva por la sostenibilidad y el bienestar animal «los agricultores, las empresas y los miembros de la cadena alimentaria deben conocer las percepciones del público, y la evolución de las preocupaciones y actitudes de los consumidores. Esa será la forma de tomar decisiones informadas sobre la implementación de prácticas de producción en sus fincas que mejoren la sostenibilidad, la responsabilidad social y la confianza de los consumidores. Y así los ganaderos podrán mantener su prestigio, con la aprobación de sus prácticas por parte de los ciudadanos».

La investigación que desde distintos frentes lleva a cabo el Grupo Operativo Sostvan pretende no sólo mejorar la sostenibilidad de las explotaciones (desde la producción de alimentos a la huella de carbono que producen) y el bienestar de los animales, sino que incide en la necesidad de que estos esfuerzos y unas prácticas de producción acordes con la nueva sensibilidad de los consumidores se traduzca en un mejor conocimiento de los métodos. Y, con ello, en una mejor aceptación de los productos cárnicos en el mercado.

«Un aumento del nivel de educación de los consumidores, mediante una metodología adecuada, es deseable porque está correlacionado con el nivel de preocupación moral y con la voluntad de pagar por productos que impulsen ese bienestar».

En las etiquetas

La forma en la que el consumidor pueda acceder a esa información es a través de las etiquetas, y de la tecnología blockchain que se desarrolla en el proyecto. Es la manera de garantizar la transparencia y la trazabilidad de los productos.

Así, las etiquetas de los alimentos que identifican los productos que se esfuerzan en aumentar el bienestar de los animales «parecen ser una herramienta adecuada. Porque más de la mitad de los consumidores europeos han utilizado las etiquetas para identificar aquellos productos que son favorables a este bienestar».

Eso sí, los investigadores pretenden avanzar en una homogeneización de los criterios de etiquetado, para que el consumidor pueda estar seguro de los parámetros que valoran y cómo hacen responder por ellos. «Para maximizar la utilidad del sistema de etiquetado éste debe basarse en indicadores estandarizados, científicamente desarrollados y reconocidos en la Unión Europea e internacionalmente. Así permitirán proporcionar un sistema de seguimiento transparente y rastreable para los productos respetuosos con el bienestar animal».

Falta de consenso

El grupo lamenta que «hasta ahora no exista tal sistema, debido a una falta de consenso internacional sobre un estándar universalmente aceptado de bienestar animal y, también, del papel del bienestar animal en los sistemas de producción». Por eso reclaman el desarrollo de normas evaluadas y reconocidas por las autoridades (la Organización Internacional de Normalización) a nivel general, que establezcan los criterios necesarios a seguir para obtener esta garantía de excelencia y poder aplicar y competir con criterios comunes y fácilmente reconocibles por parte de los consumidores.

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