sábado 24/10/20
Programa europeo Mine the Gap

Nueva cadena de valor

ECOSISTEMA INNOVADOR. Apoyar a las pymes como base de la economía local y explotar de manera sostenible los recursos endógenos es el objetivo del programa Mine the Gap, que lidera Icamcyl y que financia la innovación en empresas mineras y de materias primas sostenibles
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El programa financia ideas innovadoras que tengan que ver con las materias primas y la minería sostenible, dentro del entorno de recuperación. LNE

Preparar una explotación a cielo abierto con el menor impacto social y ambiental a través de imágenes de satélite y gestión de datos, procesar la basura tecnológica de las ciudades en las plantas con las que las mineras reciclan los restos de sus escombreras y extraen materias primas y críticas, convertir las antiguas minas en grandes baterías de almacenaje de energía sostenible y gestionable o regular la logística de vehículos de gran tonelaje. Son algunos de los ejemplos de colaboración entre empresas tecnológicas y mineras que propone el programa europeo Mine the Gap, que desde finales de este año seleccionará a 80 empresas europeas, desde micropymes a medianas, para financiar y asesorar los proyectos innovadores que garanticen su supervivencia y crecimiento.

El Centro Internacional de Materiales Avanzados y Materias Primas de Castilla y León (Icamcyl), con sede en León, lidera la alianza internacional de organismos y empresas que desarrollan esta estrategia. Ahora prepara a las empresas locales para que desarrollen proyectos capaces de ser seleccionados y captar fondos parar crear un nuevo entramado de empresas mineras y de materias primas tecnológicas, sostenibles, responsables y que lideren la economía circular.

El proyecto europeo prestará especial atención a las empresas que desarrollan su actividad en las zonas castigadas por el cierre de la minería y las térmicas. JESÚS F. SALVADORES

Santiago Cuesta, director general de Icamcyl, explica que la alianza de regiones creada a través de distintos programas para crear el ecosistema innovador que debe abastecer a la Unión Europea de materias primas y críticas que sostengan su industria tecnológica sin depender de la producción y las circunstancias de los países donde actualmente se generan, tendrá «mucho que ver con a dónde van los fondos de desarrollo regional, y muy probablemente con los fondos de recuperación económica».

Un ecosistema que ahora pone en marcha el programa Mine the Gap, «que implica trasladar toda esta estructura, conocimiento y financiación a las empresas. Porque ellas son el motor económico de Europa, y también de sus regiones y comarcas. Las materias primas son un recurso endógeno, regional, que está localizado y es un eje vertebral de la recuperación económica y la generación de empleo. Y también de la recuperación de las comarcas más afectadas por el cambio de modelo de la minería, como es el caso de León. A través de este recurso mineral podemos generar otra vez económica y hacernos resilientes. Y además, gracias a la innovación, conseguir que las empresas resistan y puedan crecer».

Mine the Gap trata de impulsar la innovación para resolver las diez principales necesidades que requiere la minería sostenible del siglo XXI, desde la responsabilidad social, la economía circular, acelerar las inversiones, la creación de nuevas cadenas de valor tecnlógicas, la huella medioambiental, la salud del trabajador, la incorporación de nuevas tecnologías, la robótica,...

Mine the Gap trata de mejorar toda la cadena de valor de la minería sostenible y las materias primas, desde la recuperación del entorno a la sostenibilidad

Para seleccionar a las 80 empresas cuyos proyectos se repartirán un fondo de 4,5 millones de euros el comité de expertos que lidera Icamcyl escuchará «de manera competitiva a las principales empresas de Europa que trabajen en materias primas para seleccionar a las mejores, ayudarles y financiarlas con los bonos de innovación y el coaching».

Una plataforma de negocio

Cuesta incide en que «al final todo esto va a ser una gran plataforma de negocio, sostenida en el tiempo, que no se va a quedar ahí. Vamos a intentar ayudar no sólo durante los tres años que dure el programa, sino después. Esta propuesta la hemos presentado como ejemplo de hub al comisionado y al Instituto Europeo de Tecnología, para que en el nuevo programa marco utilicen nuestra plataforma para generar ayudas de resiliencia para las empresas de la minería».

En este entorno, el director general de Icamcyl señala que la Fundación «va a intentar que las empresas de Castilla y León, pero sobre todo de León y Bierzo, reciban apoyo antes de que salgan estas ayudas a finales de enero. La fecha de corte para presentar la competición será a finales de marzo, y durante estos meses vamos a intentar hacer seminarios para asegurar que nuestras empresas sean competitivas y presenten proyectos que consigan esos programas de bonos de financiación para la innovación».

Desde finales de este año se seleccionará un total de 80 proyectos, que tendrán una financiación de 4,5 millones de euros, además de apoyo de expertos europeos

El programa cuenta con dos niveles de apoyo económico, además del seguimiento y asesoramiento por parte de expertos. El primer nivel es financiación directa, con ayudas de 50.000 en 50.000 euros, contra proyectos de innovación. Permite también la cooperación entre empresas para abordar proyectos de mayor importancia. El segundo nivel consiste en generar una bolsa de unos 10.000 euros para servicios de asesoramiento para que vayan a Bruselas, a ferias internacionales en distintos sitios, a eventos para verse con otras empresas; y tengan así acceso a nuevos modelos de negocio y nuevas oportunidades e inversiones.

cuatro casos«Aquí tiene importancia el hub de innovación, en el que competirán los mejores proyectos; y contará también con una bolsa de inversores que estamos creando, habrá jornadas a las que asistirán empresas inversoras en tecnología y minería, para presentarles sus casos y que accedan a los inversores. Desde fondos de inversión a capital riesgo», señala Cuesta. Que añade que se desarrollará un paquete de movilidad para que las empresas seleccionadas accedan a otros proyectos; así como un premio internacional para que todas estas iniciativas se conozcan. En todo este proceso tendrán un entrenamiento en innovación, en financiación, en nuevas tecnologías,...».

Pequeñas y medianas

El proyecto está destinado a las pequeñas empresas. «Desde micropymes a una mediana. Y que trabajan en sectores que o bien son proveedores de tecnología, o empresas con proyectos que adoptan esa tecnología. Como proveedores de digitalización, robotización, aplicaciones de realidad virtual, automatización, robótica, reciclado, mejora de eficiencia de recursos,... Todo ello aplicado a empresas que formen parten de la cadena de valor de la minería, desde las empresas de restauración forestal y recuperación minera».

Santiago Cuesta insiste en que el objetivo del proyecto Mine the Gap es «generar y financiar nuevas ideas que tengan que ver con las materias primas y los minerales, en un contexto de recuperación económica. Son ayudas de innovación para pequeñas y medianas empresas con el objetivo de posicionarlas en el mercado, crosfertilizarlas a través de una siembra multidisciplinar de economía circular, tecnologías de la digitalización, industria 4.0, tecnologías de comunicación, eficiencia de recursos y las manufacturas con robótica. Se trata de juntar una serie de sectores transversales para generar una innovación que impulse ideas en empresas en el sector de las materias primas y la minería».

DosLa finalidad de esta iniciativa, que se incardina en otras que forman el conjunto de la estrategia europea sobre materias primas y materiales crítico, es mejorar toda la cadena de valor de la minería sostenible y las materias primas, desde la responsabilidad social a la biodegradación del entorno, mejorar zonas contaminadas, el ciclo del agua para que no contamine, residuos, reaprovechamiento, rehabilitación sostenible,...

«Todo eso requiere una serie de ideas, y lo que hace este proyecto es guiar a las empresas y financiar sus proyectos. Por un lado vamos a gestionar las subvenciones y por otro a unirnos los mejores expertos de toda Europa para dirigir a las empresas e internacionalizarse. Todo se hará a través de una competición internacional abierta, donde una serie de expertos vamos a elegir a más de 80 empresas».

El director general de Icamcyl recuerda que la UE acaba de hacer pública la Alianza Estratégica de Materias Primas, que la Fundación Icamcyl y el Clúster de la Minería Sostenible han respaldado. «Europa tiene claro que la industria tecnológica, los medicamentos, etc. necesitan disponer de una colección de materias primas estratégicas para respaldar la producción de esos artículos, cada vez más necesarios». E insiste en que «el pacto de la economía sostenible no se puede hacer sin materias primas, que o bien se recuperan con técnicas de reciclado, que también se abordan en este proyecto, o se tiene que hacer minería, pero en el nuevo marco de transición es necesario que sea sostenible».

Por ejemplo, indica Cuesta, en el vehículo eléctrico todos los motores y las baterías usan materias primas, las baterías además críticas, que se obtienen en países que no respetan ni el medio ambiente ni los derechos humanos. O en la producción de energías renovables con molinos de viento, cuyos rotores utilizan imanes permanentes con materias críticas. Igual ocurre con los catalizadores en los vehículos, etc.

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