jueves. 09.02.2023

Nuevos viajes y una estación para investigar

Artemis es un programa gigantesco, similar al Apolo». Ahora se prepara ya Artemis 2. «Deberíamos volarlo en unos dos años, más o menos, en 2024. Será una misión bastante parecida a la actual, pero con astronautas dentro. Eso son palabras mayores. Entonces se probarán todos los pasos: lanzamiento, maniobras en torno a la Luna, retorno y reentrada. Y Artemis 3 será mucho más complicado, los astronautas ya bajarán a la superficie de la Luna. Ahí se produce ya un cambio de paradigma con la Nasa, quieren que sea la primera mujer que baja a la superficie de la Luna, y también que vaya una persona negra. Ahora hay una astronauta negra de la Nasa que tiene muchas papeletas para ser ella». 

Arturo Fernández destaca el carácter inclusivo de estas decisiones. «En el 69 estaba claro que era un tema de Estados Unidos contra Rusia en la Guerra Fría. Ahora la cosa ha cambiado radicalmente.

Ahora la ESA tiene a gran parte de Europa trabajando, y la sensibilidad de género influye, la raza importa,... En los siguientes Artemis la idea es que haya astronautas europeos, de la ESA, que bajen a la Luna». 

Aparte de eso, «habrá muchos más Artemis. A día de hoy hay programados nueve, con la colaboración de la ESA; y ahora estamos discutiendo el siguiente bloque de misiones». 

El ingeniero señala que «hay dos grandes cosas que Artemis va a habilitar: una es una estación espacial orbitando la Luna, que se llama Gateway. Artemis será la nave de transporte de enormes módulos hasta la Luna, y luego allí se van a ir ensamblando hasta tener una especie de puerto espacial alrededor del satélite. Una parte de esos módulos son americanos, y otros son europeos, que los hace la ESA». 

Eso va a facilitar que bajen a la Luna módulos y naves desde esa estación espacial, «y ahí la idea es mucho más ambiciosa. Se trata de intentar montar una base, no me atrevo a decir permanente, porque eso es muy complicado, pero sí que permita una larga estancia. Por ejemplo un mes. Aunque para eso tendríamos que sobrevivir a la noche lunar, que son 14 días donde los paneles solares no pueden recargarse. Eso para el sistema de potencia es un reto radical. 

Supongo que todo esto se irá haciendo poco a poco, pero se irá bajando a la superficie, de forma que los astronautas puedan trabajar allí de forma más larga. 

Nuevos viajes y una estación para investigar
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