jueves 9/12/21
                      Sergio Boixo Castrillo, científico jefe del Grupo de Teoría de la Computación de Google, es el flamante premio Innova 2021. DL
Sergio Boixo Castrillo, científico jefe del Grupo de Teoría de la Computación de Google, es el flamante premio Innova 2021. DL

10.000 años o 200 segundos. Es el tiempo que emplearían un supercomputador actual y una computadora cuántica en resolver un cálculo. Una diferencia abismal en la que trabaja el leonés Sergio Boixo Castrillo, científico jefe del Grupo de Teoría de la Computación de Google.

Las aportaciones de este informático, físico y filósofo le han valido el Premio Innova de la edición de 2021 de estos galardones instaurados por Diario de León para dar a conocer y valorar el potencial innnovador de León y los leoneses que aportan talento al mundo. El chip Sycamore que desarrollaron en Google, como antecesor del ordenador cuántico, desarrolló en 200 segundos un cálculo que costaría realizar 10.000 años a un supercomputador actual de máximo rendimiento.

A finales de octubre de 2020 la revista Nature se hizo eco de este hito con el que habían logrado la ‘supremacía cuántica’ en palabras de Sundar Pichai, director ejecutivo de la compañía tecnológica. El ejecutivo equiparó el trabajo a «una larga lección de todo lo que aún no entendemos sobre el mundo que nos rodea». Las expectativas sobre el potencial del ordenador cuántico son muy grandes, aunque aún queda trabajo por delante.

La contribución de varios equipos y expertos de la empresa a lo largo de 13 años ha sido definitiva. El científico Hartmut Neven comenzó a explorar en 2006 la idea de cómo la computación cuántica podría ayudar a acelerar el aprendizaje automático. De este trabajo surge el equipo Google AI Quantum y en 2014 John Martins y su grupo de la Universidad de California en Santa Bárbara se unen al proyecto para construir un computador cuántico. Dos años más tarde Sergio Boixo publicó un documento que centró los esfuerzos en la tarea computacional bien definida de la supremacía cuántica. Finalmente, el equipo construyó el primer sistema cuántico del mundo que supera las capacidades de las supercomputadoras.

La lucha contra el cambio climático y las enfermedades mundiales son algunos de los campos en los que el ordenador cuántico puede presentar más utilidades. «Dado que la naturaleza se comporta mecánicamente de forma cuántica, la computación cuántica nos brinda la mejor oportunidad de comprender y simular el mundo natural a nivel molecular», apuntó Sergio Boixo en el reportaje ‘Seguimos en la infancia de la computación cuántica’ elaborado por María Jesús Muñiz para el suplemento Innova.

El científico creció en León en una familia repleta de científicos y pioneros. Su abuelo paterno, Gregorio Boixo, fue precursor de la inseminación artificial del ganado en los pueblos de León —ahora su tío Juan Carlos es el director del Censyra—, mientras su abuela canalizó la pasión por la química a través de las clases particulares que impartía a niños y adolescentes.

La informática tampoco ha sido un mundo ajeno al científico leonés. Su padre, José Ignacio Boixo, ha participado desde el ámbito del lenguaje binario y su puesto en el Banco de España en proyectos de mercado de deuda, compensación eléctrica o el cambio de milenio.

La revolución cuántica
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