miércoles 25/5/22

Los 17 agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y de la Unidad de Intervención Policial (UIP) se quedarán con el embajador español en Afganistán, Gabriel Ferrán, con la misión de crear ‘pasillos de seguridad’ dentro del anillo de seguridad del aeropuerto de Kabul hasta completar la evacuación de los colaboradores afganos que se acercan al aeródromo, al figurar en las listas del Gobierno para abandonar el país centroasiático.

Los agentes de la Policía Nacional están realizando jornadas maratonianas desde que abandonaron la Embajada de España en Kabul formando la ‘cápsula’ de seguridad del jefe de la legación al frente de la coordinación del plan de evacuación.

Son 17 policías del GEO y UIP, unidades de elite especializadas en este tipo de misiones de máxima complejidad, que se encontraban ya en Kabul dentro del dispositivo en torno a la Embajada y resto de instalaciones españolas, antes de que el avance talibán precipitara los planes de evacuación de todos los países occidentales.

REENCUENTRO DESDE AFUERA

Hasta ahora los policías no han sufrido ningún incidente dentro del plan establecido para aguardar dentro del aeropuerto de Kabul a completar la evacuación de todo el personal que el Gobierno ha autorizado a subirse a los aviones A400M, incluyendo a colaboradores afganos y de otros países europeos.

«Concluimos la primera fase de la evacuación. No quedan ya españoles, salvo los necesarios para proseguir la evacuación», celebró en Twitter el ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares. Esos españoles «necesarios» son el grupo de 17 policías y el embajador. Su labor es facilitar el reencuentro de los nacionales afganos que prestaron ayuda a España hasta el retorno de los talibanes.

Tras ser informados por mensaje de que están en las listas de evacuación, estos colaboradores se acercan por sus propios medios a los aledaños del aeropuerto —en algunos casos han viajado desde puntos remotos de Afganistán— y ya allí se activa el ‘pasillo’ para pasar el anillo de seguridad montado por los militares estadounidenses.

CAOS EN LA TERMINAL

La situación es muy compleja debido a que muchos afganos que no figuran en esas listas se agolpan intentando subirse a algún vuelo para huir de los talibanes.

La seguridad del aeródromo depende del ejército de EE UU, aunque por fuera también hay accesos controlados por los talibanes, de ahí que se hayan vivido momentos de tensión y registrados al menos una docena de fallecidos entre la población afgana como consecuencia de los disparos y de las avalanchas. Esta situación ya ha merecido la queja de la comunidad internacional.

Los policías crean los ‘pasillos’ desde dentro del perímetro de seguridad del aeropuerto —no salen a buscar a nadie a ninguna vivienda, según estas fuentes— para, previa autorización de los militares estadounidenses, proceder a reagrupar a los colaboradores guiándoles a las dependencias donde también aguarda el embajador.

Los agentes del GEO y UIP forman una ‘cápsula’ de custodia del grupo cuando aterriza algún avión español, listo para una evacuación que se realiza en un corto plazo de tiempo. En ese momento, ceden a pie de pista del aeropuerto el testigo de la seguridad a los militares, que realizan el trayecto de ida y vuelta a Dubai, donde se hace escala hasta el posterior traslado a la base de Torrejón (Madrid).

Dentro del aeropuerto internacional de Kabul, la situación es de calma tensa aunque las citadas fuentes apuntan que la delegación española aguarda sin incidentes a que se complete la evacuación de todo el personal, cumpliendo con las indicaciones del Gobierno, y bajo supervisión directa del embajador español y de los policías, que abandonarán Afganistán a bordo del último avión.

Los 17 GEO y el embajador español hacen pasillos de seguridad en el aeropuerto
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