miércoles 12/5/21

Alemania señala a la extrema derecha como el mayor riesgo a su seguridad

El Gobierno alemán identificó ayera la extrema derecha como la principal amenaza interna a su seguridad. El ministro de Interior, Horst Seehofer, habló de «una huella de sangre» que atraviesa el país para referirse al rosario de atentados ultraderechistas que se han registrado en los últimos años y destacó que los delitos de motivación ultraderechista alcanzaron en 2020 máximos históricos.

Según el informe anual de ‘Delitos de Motivación Política’, en 2020 se registraron 23.604 delitos de motivación ultraderechista, un 5,6% más que el año anterior a pesar de las restricciones de la pandemia.

Estos suponen más de la mitad del total de 44.692 delitos recogidos como políticos, el resto se los reparten la extrema izquierda, el islamismo y otras corrientes minoritarias. «Eso es preocupante porque se prolonga una tendencia que se ha observado en los últimos años y porque hay un aumento general de los delitos violentos de motivación política», argumentó el ministro.

La mayoría de estos delitos son de odio. Pero en 3.365 casos se trató de violencia (con once víctimas mortales y trece intentos de homicidios), lo que supone un aumento del 18,3% con respecto al año anterior. Seehofer recordó aquí al atentado de Hanau en febrero de 2020, en el que nueve personas, en su mayoría de origen turco, fueron asesinados por un ultraderechista. «Ese fue el tercer atentado ultraderechista en pocos meses», advirtió el ministro. Hacía referencia así al asesinato en junio de 2019 del político conservador de Kassel Walter Lübcke, que se había significado por apoyar la llegada de refugiados, y el ataque frustrado a la sinagoga de Halle en octubre de ese mismo año, en plena fiesta judía del Yom Kippur, con el resultado de dos muertos. Seehofer calificó además de «vergonzoso» y «preocupante» el repunte del 15,9% de los delitos de motivación antisemita (en su inmensa mayoría por ultraderechistas).

El ministro de Interior destacó así mismo la aparición, a raíz de la pandemia, de un nuevo foco de extremismo en el colectivo negacionista, al que se asignan unos 300 delitos. «Los manifestantes hacen uso de su derecho de manifestación, pero se están dando extrañas coaliciones que incluyen adeptos a las teorías de la conspiración, grupos esotéricos, antivacunas y grupos de extrema derecha», señaló Seehofer. En torno a estas manifestaciones se producen ataques a la policía y a representantes de medios de comunicación. Preocupa especialmente a las autoridades el colectivo Querdenker, que ha sido ya designado por los servicios secretos como objeto de seguimientos.

Alemania señala a la extrema derecha como el mayor riesgo a su seguridad
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