domingo 18/4/21

Las amenazas al Capitolio mantienen a Washington como una fortaleza

Imagen del Capitolio. MICHAEL REYNOLDS

La advertencia de un supuesto plan de una milicia de irrumpir hoy en el Capitolio provocó el refuerzo de las ya extremas medidas de seguridad, que han convertido el centro de Washington en un fortaleza desierta, donde más de 5.000 efectivos de la Guardia Nacional protegen el edificio. La Policía del Capitolio solicitó ayer una extensión de 60 días del periodo de despliegue de la Guardia Nacional en la capital estadounidense y que en principio tenían previsto retirarse el 12 de marzo.

«La Guardia Nacional debería quedarse todo el tiempo que fuese necesario», afirmó en conferencia de prensa ayer Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes, que precisamente canceló sus actividades hasta la próxima semana por la reciente amenaza.

Desde que el pasado 6 de enero una turba de seguidores del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó violentamente el Congreso, en unos tumultuosos acontecimientos que dejaron cinco muertos y cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo, el Capitolio parece más una base militar que la sede del Legislativo estadounidense.

Los asaltantes esgrimieron quejas, alentadas por el propio Trump sin evidencia alguna, de fraude en las elecciones presidenciales de noviembre.

El perímetro de seguridad se ha ampliado y asegurado en los últimos días, con nuevas vallas, barreras de hormigón y alambre espino. Este jueves en los alrededores del Capitolio, según pudo constatar Efe, solo se veía a periodistas, ocasionales corredores y algún turista que tomaba fotos de la impensable estampa.

Por su parte, y también en rueda de prensa, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, remarcó que «la amenaza de extremismo violento local, particularmente de carácter racial y por extremistas antigubernamentales, no comenzó y culminó el 6 de enero».

«El actual ambiente de elevada seguridad en la capital es una ilustración ello», aseguró Psaki. La Policía del Capitolio de Estados Unidos alertó el miércoles de que había obtenido información de Inteligencia que «muestra un posible complot de una milicia identificada para irrumpir el jueves, 4 de marzo, en el Capitolio».

No obstante, remarcó que debido la «naturaleza delicada» de los datos de los de que dispone, no se podían ofrecer más detalles. «Ya hemos hecho actualizaciones de seguridad significativas -explicó- que incluyen el establecimiento de una estructura física y un aumento del personal para garantizar la protección del Congreso, del público y de nuestros agentes de policía». Según la información proporcionada por el FBI las autoridades han registrado un incremento de las discusiones entre grupos extremistas, como la organización de ultraderecha «Three Percenters».

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