jueves. 09.02.2023
El territorio tendría mayor autonomía y estaría bajo la soberanía de Rabat y el control de Argel y la ONU

Argelia jugaría un gran papel en la solución de Baker para el Sahara

El enviado especial de las Naciones Unidas en el Sáhara occidental, el ex secretario de Estado norteamericano, James Baker, destacó, tras l
James Baker, a la izquierda, junto al ministro de exteriores alauí, durante su visita a Marruecos
Baker planteó su nueva proposición de solución política del conflicto saharaui a las máximas autoridades de los tres países magrebíes: el rey Mohamed VI y los presidentes argelino y mauritano, Abdelaziz Buteflika y Maauiya Ould Taya, respectivamente. El enviado especial de Kofi Annan se reunió también, en los campamentos de Tinduf (en el suroeste del Sáhara argelino), con el máximo dirigente del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz. «No haré ningún comentario sobre este plan, porque son las partes implicadas las que lo deben de hacer. Por esto les hemos pedido que nos presenten sus comentarios sobre las propuesta -de la ONU- antes del 1 de marzo», manifestó Baker al término de su periplo magrebí. Además, el ex secretario de Estado norteamericano anunció que se prolongará el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara occidental (Minurso), que acaba a finales de este mes -como acordó la resolución 1.429 del Consejo de Seguridad hace medio año- hasta el próximo 31 de marzo. Autonomía y tripartito El nuevo plan de solución política propuesto por James Baker a las partes en liza consiste en «una reedición» del Acuerdo Marco -o tercera vía- propuesto por el enviado especial de Kofi Annan en julio de 2001, que prevé una autonomía para el Sáhara occidental bajo la soberanía del Reino de Marruecos y la celebración, al cabo de cinco años, de un referéndum de autodeterminación. La quinta vía de Baker contiene dos elementos nuevos que ya han sido interpretados en Rabat en clave de «concesiones a Argelia y a los separatistas del Frente Polisario». Primera novedad La primera novedad consiste en la presencia en el territorio del Sáhara occidental de «controladores» argelinos que, junto a los observadores de la ONU y los representantes marroquíes, supervisarían el proceso autonomista durante el periodo de cinco años. Esta propuesta ha sido formulada por Rusia, que es un miembro influyente del Consejo de Seguridad de la ONU y mantiene en el conflicto una posición de cierta equidistancia entre Rabat y Argel. El segundo aspecto novedoso es la ampliación del nivel de autonomía para la antigua colonia española con respecto a la primera proposición de Acuerdo Marco. Defensa y política exterior «La bandera y las cuestiones de defensa y de política exterior seguirían controladas por Marruecos, pero todo lo demás, los asuntos corrientes y la gestión económica, social y cultural del territorio, quedaría en manos de los poderes locales», señalaron las fuentes contactadas . «Se han tenido que hacer concesiones a Argelia y al Frente Polisario, porque es la única forma de desbloquear la situación y evitar las maniobras argelinas para dividir el Sáhara occidental», apuntaron fuentes conocedoras del dossier saharaui. Así las cosas, aunque ninguna de las partes ha querido hacer, de momento, una valoración oficial del nuevo plan de Baker, en círculos políticos y diplomáticos marroquíes se insiste en «no ceder al chantaje de Argel» y no hacer «concesiones sobre la integridad territorial» del Reino. Por su parte, el representante del Frente Polisario en la ONU, Ahmed Boukhari, ha vuelto a reiterar que la única vía a favor de la resolución del conflicto saharaui es la que se base en el referéndum de autodeterminación y el «respeto a la legalidad internacional», mientras que los dirigentes argelinos han insistido en la voluntad de su país de «apoyar los esfuerzos de las Naciones Unidas».

Argelia jugaría un gran papel en la solución de Baker para el Sahara
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