lunes. 15.08.2022

Hasta 300 prisioneros lograron huir en la noche del martes de una prisión de la capital de Nigeria, Abuya, después de que el grupo terrorista Boko Haram atacase la instalación. En un principio fueron 600, pero las fuerzas de seguridad capturaron a la mitad de ellos, según informó el ministro de Defensa nigeriano, Bashir Magashi. Algunas fuentes citadas por la agencia Reuters elevaban el número total de huidos a 440. En cualquier caso, Magashi precisó que 64 de los prisioneros fugados pertenecen al grupo fundamentalista.

En lo que respecta al ataque, fuentes de seguridad revelaron que los guardias encargados de la seguridad tanto de las instalaciones como de sus alrededores fueron sacados de sus puestos 24 horas antes de que se produjera, tal y como describieron diversos diarios locales. Según esa misma versión, las tropas y miembros de seguridad fueron replegados a otros puestos y sus relevos no llegaron hasta que el ataque ya había sido perpetrado.

La inseguridad en Nigeria, anteriormente centrada en el noreste del país, se ha extendido en los últimos meses a otras zonas del norte y el noroeste, haciendo saltar las alarmas por la posible expansión de las redes terroristas y criminales.

La situación ha llegado a tal punto que algunas autoridades locales, como las de Zamfara (noreste) han pedido a la población civil que tome las armas para defenderse de todos estos grupos, una medida que ha sido criticado por el Gobierno central, que la califica como «una receta para la anarquía».

En el sureste del país ha sido escenario de graves secuestros y asesinatos que las autoridades atribuyen a los separatistas del Pueblo Indígena de Biafra (IPOB, por sus siglas en inglés), un grupo de aboga por la secesión de ese territorio.

Cientos de presos huyen de una cárcel de Nigeria tras un ataque de Boko Haram
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