jueves 27/1/22
                      El ministro de Exteriores italiano, Luigi Di Maio, escucha al primer ministro Mario Draghi. ANGELO CARCONI
El ministro de Exteriores italiano, Luigi Di Maio, escucha al primer ministro Mario Draghi. ANGELO CARCONI

El primer ministro italiano, Mario Draghi, instó ayer a Europa a adoptar «una gestión colectiva» de los movimientos migratorios porque Italia «no puede por sí sola» controlar los flujos que llegan a las costas del país, donde este año han desembarcado 63.000 migrantes. «No podemos controlar nosotros solos los movimientos migratorios, que desde principios de este año han traído a 63. 000 personas, seis veces más que en 2019. Necesitamos una mayor implicación de todos los países europeos, también en el Mediterráneo», que «no es solo un mar sino una encrucijada del mundo», dijo Draghi en un foro en Roma sobre esa zona geográfica-política del mundo.

En ese contexto, el mandatario insistió en que «Italia sigue promoviendo un avance europeo hacia una gestión colectiva, basada en un equilibrio efectivo entre responsabilidad y solidaridad», al asegurar que la mejor manera es «actuar conjuntamente para prevenir los flujos ilegales».

Se trata de «proteger a los más débiles también mediante la promoción de corredores humanitarios desde los países más vulnerables. Reforzar los flujos legales, que son un activo y no una amenaza para nuestras sociedades» fomentando «la estabilidad de las naciones de tránsito». Así, Draghi expresó su apoyo al proceso de transición política y pacificación de Libia reafirmado en la pasada Conferencia de París, señalando que la participación de la UE en las misiones Irini y Eubam «también va en la dirección correcta».

El compromiso italiano se extiende al Magreb y el Sahel, añadió, mientras que sobre Oriente Medio alabó la reciente formación del Gobierno libanés y reiteró el apoyo de Roma a «una solución de dos Estados» en el conflicto israelo-palestino. «Con Irán mantenemos un diálogo exigente, pero constructivo, también en lo que respecta a la no proliferación nuclear», aseguró, al tiempo que destacó que «en el Golfo Pérsico, después de años de polarización, vemos con interés nuevas dinámicas de cooperación» y que el «compromiso con Irak es importante».

Pero la cooperación con los países del Mediterráneo no puede «agotarse en la gestión de las crisis», sino que debe «desarrollarse con una perspectiva de crecimiento sostenible, compartido y a largo plazo para reforzar aún más los vínculos económicos y sociales que nos unen y afrontar mejor retos» como el cambio climático, además de instar a «una política energética común» y «aumentar las conexiones intermediterráneas».

El primer ministro instó además a una «política energética común» de los países del Mediterráneo, a los que instó a aprovechar sus «grandes reservas» de gas como «fuente de transición» durante un foro en Roma sobre esa zona geográfico-política. «Los recursos naturales comunes de los países mediterráneos hacen deseable una política energética común. En primer lugar, para favorecer el desarrollo de las energías renovables, empezando por la eólica y la solar», dijo Draghi, que también mencionó la importancia de «las perspectivas que ofrece el hidrógeno verde».

Draghi pide a Europa la «gestión colectiva» de los movimientos migratorios
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