sábado 24.08.2019
ESTRATEGIA ULTRA

La extrema derecha se conjura para asaltar el Parlamento Europeo

Le Pen, Wilders y Salvini escenifican en Praga la alianza ultra con la que quieren condicionar la política de la UE tras las elecciones del 26 de mayo
La extrema derecha se conjura para asaltar el Parlamento Europeo

La extrema derecha se organiza para impulsar su irrupción en Bruselas. A falta de tan solo un mes para que se celebren las elecciones al Parlamento Europeo, partidos nacionalistas y xenófobos de todo el continente se han reunido este jueves en Praga para escenificar su alianza. Encabezados por la líder populista Marine Le Pen y el islamófobo holandés Geert Wilders, el grupo pretende propulsar una nueva harmonía europea donde se conviertan en una de las principales fuerzas de la cámara.

La reunión es un paso más en el intento conjunto con Matteo Salvini para reforzar los lazos de una alianza ultraderechista que, tras las elecciones, una a las formaciones que ahora están dispersas por varios grupos. El ministro del Interior de Italia y líder de la Liga Norte se ha sumado al evento mediante videoconferencia para animar a sus socios.

La visita a Praga de la plana mayor ultraconservadora pretende promover a nivel doméstico la primera campaña europea del partido Libertad y Democracia Directa (SPD). Su anfitrión, Tomio Okamura, aboga por la salida de la República Checa de la Unión Europea (UE) y por una política anti-inmigración. Su entrada en el Parlamento Europeo supondrá un nuevo aliado para la alianza. En el encuentro también han participado miembros del partido racista belga Vlaams Belang y del búlgaro Volya.

El ausente en esta reunión ha sido el Partido por la Libertad de Austria (FPÖ), presidido por un antiguo neonazi y actualmente en el gobierno de Viena. Junto a ellos y a partidos menores de Alemania, Polonia y el Reino Unido, la alianza Movimiento Europa de las Naciones y de las Libertades pretende convertirse en la fuerza más votada del Parlamento Europeo para desequilibrar así la hegemonía de conservadores y socialdemócratas.

DIVIDIDOS PERO ALIADOS

La internacional populista está dividida. Pero aunque otros pesos pesados como el partido Fidesz del primer ministro húngaro, Víktor Orban, o el gobernante partido polaco Ley y Justicia forman parte de distintas familias políticas, la alianza tejida por Salvini y Le Pen confía en que las heterogéneas fuerzas nacionalistas del continente harán piña. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y sus homólogos en Dinamarca y Finlandia ya escenificaron su futura cooperación a principios de mes.

Aunque algunos analistas ven con dudas la colaboración ultra en un ambiente donde priman los intereses nacionales, su irrupción en el cámara europea es cada vez más clara. En Francia, un sondeo hecho público hoy da a Le Pen un 24% de los votos, aventajando en tres puntos a la lista del presidente, Emmanuel Macron. En Italia, el panorama es aún más halagüeño para los de Salvini, que aspiran a un 33,5% de los votos, sin oposición alguna. Ambos cerrarán la campaña en un acto conjunto en Milán el 18 de mayo. El Parlamento Europeo está a tocar.

La extrema derecha se conjura para asaltar el Parlamento Europeo