martes. 06.12.2022

Helena Rodríguez | MADRID

El impetuoso avance inicial de las tropas rusas en Ucrania se ralentizó ayer. Siguieron los bombardeos, pero las imágenes satélite confirmaban que la caravana de suministros de 64 kilómetros que el martes avanzaba hacia Kiev estaba casi detenida. Algunos analistas apuntan a que Vladimir Putin supuestamente estaría conteniendo los movimientos de tropas para dar tiempo a que los civiles huyesen de las ciudades, pese a sus bombardeos anteriores que han matado a algunos de ellos. Pero otros, como el Departamento de Defensa de Estados Unidos, creen que en realidad se debe a problemas de suministros y baja moral en las filas rusas.

Un informador del Pentágono cuenta en el diario ‘The New York Times’ que existen pruebas de la «falta de alimentos en las filas rusas». Así lo confirma un vídeo, cuya veracidad ha sido contrastada, en el que se pude ver cómo milicianos ucranianos encuentran raciones de comida caducadas en 2015 en un tanque tomado a las fuerzas invasoras.

Los estadounidenses apuntan también hacia la escasez de combustible como explicación a la cantidad de vehículos de combate abandonados.

La moral de la tropa enviada por el Kremlin —en muchos casos jóvenes de poco más de 18 años— estaría tan baja que en algunos de ellos optan por «sabotear sus propios vehículos para no avanzar», desvelan las mismas fuentes.

La agencia de inteligencia británica ShadowBreak dispone de grabaciones de soldados rusos dejando sus armas y retirándose. «Están completamente desordenados. No tienen idea de a dónde van o cómo hablar entre sí», cuentan desde esta firma.

Esta información enlaza con el hecho de que los primeros prisioneros tomados por los ucranianos llevasen encima ‘walkie talkies’, analógicos y fáciles de interceptar.

Los bombardeos no están siendo todo lo precisos que se esperaba. Muchos analistas creen que puede deberse a que los cazas rusos han empleado munición de la época soviética que obliga a los pilotos a volar muy bajo, es decir, a ser un blanco fácil para el enemigo. Eso explicaría el relativamente alto número de aeronaves derribadas por los ucranianos. Lo cierto es que ni en el círculo más próximo a Putin tienen claro que la invasión vaya por el buen camino. Ayer, Andrey Kortunov, alto asesor del Kremlin, en declaraciones a la cadena Sky News, calificaba la invasión como «vergonzosa». «Muchos de nosotros estamos deprimidos», admitió.

La falta de suministros y la baja moral lastran el avance de las tropas rusas
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