lunes 30/11/20

La guerra no da tregua en Etiopía mientras se agrava la crisis humanitaria

Refugiados etíopes en Sudán. LENI KINZLI
Refugiados etíopes en Sudán. LENI KINZLI

Dos semanas después del inicio de la guerra de Etiopía contra la región rebelde de Tigray, el conflicto no da tregua mientras se agrava la crisis de la población civil —decenas de miles de etíopes han huido al vecino Sudán— y crece la presión internacional para permitir el acceso de ayuda humanitaria.

El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, ya advirtió el martes que habría una ofensiva «final» en los próximos días contra Tigray, tras vencer el ultimátum que dio la semana pasada para rendirse al Frente de Liberación de Tigray (TPLF), partido que gobierna la región. El jefe del Estado Mayor del Ejército etíope, teniente general Berhanu Jula, aseguró que sus tropas se aproximan a la capital tigriña, Mekele. «Nuestras fuerzas se mueven sin miedo y se están acercando rápidamente al cuartel general de la junta del TPLF en Mekele», declaró hoy el teniente general en una rueda de prensa en Adís Abeba ante medios estatales.

Según Berhanu, el Ejército federal tiene controladas localidades como Adiguzom, Shere, Mehoni, Chercher y otras, que se encuentran a unos 150 kilómetros de la capital de la región septentrional, fronteriza con Eritrea y Sudán. Sin embargo, los soldados del TPLF han destruido varias infraestructuras clave, incluidos puentes que conectan con Mekele, para impedir el movimiento de las fuerzas federales, alegó el teniente general.

Lejos de amilanarse ante ese envite, el presidente del TPLF y de la región, Debretsion Gebremichael, hizo «un llamado al pueblo de Tigray a movilizarse para erradicar a los invasores consolidando las grandes pérdidas sufridas por el enemigo hasta el momento», informó hoy la Agencia de Medios de Comunicación de Masas de Tigray.

El TPLF ya internacionalizó el conflicto al atacar el pasado sábado Asmara, capital de Eritrea, país aliado del Gobierno etíope en el Cuerno de África, al que acusó de ayudar a Adís Abeba en la contienda. A última hora del martes, el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, condenó la estrategia del TPLF de «causar inestabilidad regional al expandir su conflicto con las autoridades etíopes a los países vecinos». Abiy, de momento, ha desoído los llamamientos internacionales para buscar una solución pacífica al conflicto y se ha dedicado esta semana a desplegar una ofensiva diplomática que busca el apoyo de países africanos como Uganda o Kenia.

La guerra no da tregua en Etiopía mientras se agrava la crisis humanitaria
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