viernes 14/8/20

Una huelga masiva desafía la principal reforma de Macron

Una huelga masiva desafía la principal reforma de Macron

enrique rubio | parís


Una huelga con enorme seguimiento en sectores neurálgicos como el transporte o la educación sometió ayer a un duro pulso, que va a prolongarse, a la reforma más arriesgada que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha lanzado en su mandato: las pensiones.


Todavía no se sabe con exactitud en qué consistirá el plan del Gobierno para modificar el sistema de jubilación, pero los sindicatos, en horas bajas, tenían marcado este día en rojo desde el día 1 de la era Macron.


Nunca ocultó el presidente que uno de los objetivos de su quinquenio iba a ser reformar las pensiones, para acabar con los 42 regímenes especiales vigentes en la actualidad y fusionarlos en uno por puntos que otorgue los mismos derechos a todo el mundo.


Tampoco se le pudo escapar a Macron que otros gobiernos ya tropezaron antes en ese intento, ni que debería enfrentarse a la resistencia de sectores con capacidad de entorpecer la actividad en el país.


Y así fue. El paro en los ferrocarriles y el transporte urbano dificultó la movilidad y obligó a muchos trabajadores a quedarse en sus casas o a ingeniárselas con métodos alternativos.


La Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) señaló que un 55,6% de sus empleados secundaron el paro, un porcentaje aún más elevado en puestos clave para el funcionamiento de los trenes como los maquinistas (85,7%) o los revisores (73,3%).


También el tráfico aéreo sufrió graves perturbaciones, que provocaron la cancelación de entre el 20 y el 30% de los vuelos, según el Gobierno.


En la educación, cerca de la mitad de los profesores se sumó a la protesta, lo que forzó el cierre de una mayoría de colegios en Francia.


Sin embargo, el verdadero problema para Macron es que esta huelga es indefinida y los peores presagios apuntan a que podría prolongarse semanas, quizá hasta las vacaciones navideñas.


Uno de los temores de la jornada era la aparición de elementos radicales, que últimamente no han faltado a un solo acto de protesta de los ‘chalecos amarillos’. Pese a que ayer hicieron acto de presencia, sus efectos se limitaron a algaradas callejeras que no impidieron un desarrollo pacífico de las marchas.

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