jueves. 02.02.2023

Italia detiene al último capo de la mafia

Messina Denaro, el criminal más buscado de Italia, fue arrestado tras treinta años fugado
                      Mateo Messina. CARIABINIERI HANDOUT
Mateo Messina. CARIABINIERI HANDOUT

Era el último de los líderes históricos de la Cosa Nostra, la mafia siciliana, al que la justicia italiana todavía no había podido echar el guante: Matteo Messina Denaro fue detenido este lunes en Palermo por los Carabinieri tras pasarse treinta años en busca y captura.

El arresto tuvo lugar en una conocida clínica privada de la capital de la isla a la que Messina Denaro, de 60 años, había acudido para someterse a una terapia médica, según confirmó el general Pasquale Angelosanto, comandante del grupo de operaciones especiales de los Carabinieri que concluyó con éxito esta operación coordinada por la Fiscalía de Palermo, liderada por el magistrado Maurizio de Lucia. El capo mafioso no opuso resistencia al ser detenido en la clínica, donde estaba realizando un control médico sin haber sido ingresado. Los investigadores, que celebraron con abrazos y muestras de júbilo el histórico arresto, habían conseguido información de que el padrino del clan mafioso de Castelvetrano, que tiene su feudo en la parte occidental de Sicilia, acudía periódicamente al centro sanitario La Maddalena, referencia regional en las curas oncológicas.

Allí recibía con nombre falso sesiones de quimioterapia para tratar de superar el cáncer de colon que sufre, con metástasis en el hígado. Messina Denaro, que fue transferido en una furgoneta a un lugar seguro sobre el que no se dio más información, encabezaba la lista de los criminales más peligrosos de Italia. Su arresto llega después de que cientos de miembros de las fuerzas de seguridad le siguieran la pista durante las últimas tres décadas y, curiosamente, se produce treinta años después de la detención de otro capo histórico de Cosa Nostra, Salvatore ‘Totò’ Riina, cuya búsqueda tras veinticuatro años de fuga concluyó con éxito el 15 de enero de 1993. Fue tras la caída de Riina cuando se le perdió la pista a Messina Denaro, apodado ‘U siccu’ (el Seco o el Delgado) y Diabolik, por su pasión por un personaje de cómic llamado así.

El récord por su capacidad para burlar a la Justicia entre los grandes padrinos de la Cosa Nostra lo tiene el sucesor de Riina, Bernardo Provenzano, que se pasó 43 años huido hasta que por fin pudo ser localizado en 2006. Júbilo en Roma El presidente de la República, Sergio Mattarella, así como la primera ministra, Giorgia Meloni, y el resto de políticos y autoridades celebraron con palabras de júbilo la captura. «Es una gran victoria para el Estado, que demuestra que no se rinde frente a la mafia», dijo la jefa de Gobierno, destacando que la lucha contra el crimen organizado va a continuar «sin tregua».

Tras conocerse la noticia del arresto, Meloni viajó a Palermo para felicitar personalmente a los magistrados y agentes de los Carabinieri que han dirigido y participado en la operación. Hijo del capo de Castelvetrano, Don Ciccio, Messina Denaro aprendió a utilizar las armas de fuego con 14 años para cometer su primer homicidio con 18.

Más adelante colaboró con Riina en la etapa más sangrienta de la Cosa Nostra, llegando a participar en las grandes matanzas y atentados de principios de los 90 para tratar de presionar al Estado y forzarlo a una negociación con la Mafia.

Le tocará ahora cumplir las diversas condenas a cadena perpetua a las que ha sido sentenciado por su implicación en varios asesinatos, como los que le costaron la vida a los magistrados antimafia Paolo Borsellino y Giovanni Falcone en 1992. Según los investigadores él mismo se habría vanagloriado con sus fieles de «haber matado a tantas personas como para llenar un cementerio». Su poderío económico también era legendario, con un patrimonio de alrededor de 4.000 millones de euros confiscado a las personas de su entorno durante los últimos años.

Italia detiene al último capo de la mafia
Comentarios