sábado 26/9/20

Johnson se aferra a su ley post Brexit entre críticas y dimisiones

Mantiene que la ley sobre el mercado interno es clave para blindar la unidad terrotorial
El primer ministro inglés, ayer, durante su intervención en el parlamento británico. TAYLOR
El primer ministro inglés, ayer, durante su intervención en el parlamento británico. TAYLOR

El primer ministro británico, Boris Johnson, volvió a defender ayer su proyecto de ley para regular el mercado interno tras el Brexit entre críticas de la UE y de la oposición política y dimisiones en su equipo legal, en desacuerdo con un texto que viola la legislación internacional. En una comparecencia ante la Comisión de enlace de la Cámara de los Comunes, adujo que la ley, que el lunes superó su primer trámite parlamentario, es necesaria para blindar «la integridad territorial» del Reino Unido ante una «interpretación extrema» del Acuerdo de retirada suscrito con la Unión Europea (UE) el pasado enero.

Tras intensas negociaciones, el Gobierno conservador logró pactar a última hora con sus diputados unas enmiendas al texto que evitarán una revuelta en sus filas cuando el próximo martes se debatan en el Parlamento las disposiciones referidas a Irlanda del Norte.

En un comunicado conjunto con Downing Street, el parlamentario «tory» Bob Neill, crítico con el enfoque gubernamental, anunció que el Ejecutivo ha accedido a permitir que la cámara baja deba aprobar, mediante la votación de una moción, el eventual uso de las controvertidas competencias incluidas en el texto.

La oposición al polémico proyecto de ley del Mercado interno del Reino Unido ha motivado la dimisión de dos miembros del equipo legal del Gobierno, Jonathan Jones y Richard Keen, abogado del Estado para Escocia, tras admitir el Ejecutivo que socava el protocolo destinado a evitar una frontera física en la isla de Irlanda al fin del periodo transitorio, el 31 de diciembre.

Acusaciones de la UE

En su comparecencia ante los presidentes de los distintos comités parlamentarios, Johnson indicó que su ofensiva legislativa responde al hecho de que no cree que la UE esté negociando «de buena fe» la futura relación bilateral, aunque concedió que podría «estar equivocado».

Sostuvo que Bruselas no ha querido ofrecer «garantías» de que no dificultará la circulación de bienes dentro del Reino Unido si no hay un pacto comercial británico-comunitario antes de la fecha límite de finales de diciembre. Con el objetivo de impedir que «rompan el país», su Ejecutivo ha presentado el polémico proyecto, que regularía el comercio interior en ausencia de tratado bilateral y otorga poderes a los ministros para anular ciertas disposiciones incluidas en el protocolo norirlandés del Acuerdo de retirada.

A preguntas de los diputados, Johnson aseguró también que el Gobierno aplicará «recíprocamente» aranceles a las importaciones de la UE si no se llega a un acuerdo comercial en el plazo previsto.

Johnson se aferra a su ley post Brexit entre críticas y dimisiones