domingo 28/2/21

Johnson batalla contra el tongo de la selectividad, que golpea a cientos de miles de estudiantes

Boris Johnson juega un partido en una escuela de primaria. PIPPA FOWLES

El Gobierno británico está resistiendo una protesta de estudiantes y medios de comunicación por la mala gestión de las notas de los exámenes equivalentes a la selectividad española. Aunque no tienen el mismo impacto inmediato para el acceso a la universidad, este jueves deben anunciarse otras notas para estudiantes de 16 años que se han dictado con el mismo método.

Boris Johnson anunció el 18 de marzo el cierre de las escuelas y que no habría exámenes en mayo o junio. El Gobierno encargó al ente público Ofqual, que produce la regulación general de cualificaciones y exámenes en Inglaterra, el diseño de un método para dar notas a los estudiantes al final de un curso interrumpido por la epidemia de covid.

Lo mismo ocurrió en Escocia, donde Nicola Sturgeon y su ministro de Educación, John Swinney, tuvieron que pedir disculpas la pasada semana tras rendirse a la protesta contra la decisión de la Autoridad de Cualificaciones de poner a 125.000 estudiantes notas más bajas que las que habían pronosticado los profesores como evaluación de sus alumnos.

La autoridad escocesa y la inglesa, Ofqual, han usado la misma fórmula para contrarrestar el optimismo de los profesores y el abaratamiento de buenas notas que se habría producido en las dos últimas décadas, según políticos y medios conservadores. La fórmula para el cálculo se contiene en un documento complejo de 300 páginas. Las estadísticas de los resultados muestran que la rebaja aplicada con esa fórmula afecta más a los alumnos de colegios en zonas pobres que a los ricos.

El algoritmo pondera el resultado previsto para un alumno con la trayectoria de la escuela en los últimos años. No toma en consideración las notas de los exámenes del alumno en particular cuando tenía 16 años, sino que le aplica un factor deducido del grupo al que pertenece en la división de las notas por percentiles. El Gobierno escocés tiró esos resultados y dio a todos los alumnos la nota propuesta por sus profesores.

El más exigente Gobierno británico parecía impertérrito tras asistir a la debacle escocesa, pero, 36 horas antes de la publicación de las notas en Inglaterra, el ministro Gavin Williamson anunció un cambio radical de los criterios elaborados durante cinco meses y ofreció a los estudiantes la elección entre la nota oficial, la nota que obtuvieron en exámenes de prueba, cuya formalidad depende de cada escuela, o presentarse a un nuevo examen.

Todo esto ocurre en la cuenta atrás del acceso a la plaza en la Universidad, creando también problemas a los centros de enseñanza superior. Williamson afirmó también que el Gobierno pagará los recursos que los alumnos interpongan contra sus notas. Ofqual publicó el sábado la guía para apelar contra las notas en exámenes de prueba y horas después la retiró. La torpeza en el ‘brexit’ o en la ‘pandemia’ pueden disfrazarse con los ropajes de grandes asuntos del mundo, pero esto es el abecé de gobernar.

Williamson es célebre por haber llegado en primer lugar a la cumbre del Ministerio de Defensa, como premio de Theresa May a su trabajpo para ella en el grupo parlamentario. Y tras llegar a tal puesto, es célebre por haber comandado a Vladímir Putin como responsable de la Defensa británica a «que se vaya y se calle». Fue el director de la campaña de Boris Johnson para ser elegido por el grupo parlamentario conservador como candidato a líder del partido.

Johnson batalla contra el tongo de la selectividad, que golpea a cientos de miles de...
Comentarios