sábado. 28.01.2023

La reforma, por la derecha

La derecha chilena enfrenta un incierto futuro tras la apabullante derrota que sufrió por cuarta vez de mano de la Concertación, la coalición de centro izquierda que gobierna desde 1990
La derecha chilena enfrenta un incierto futuro tras la apabullante derrota que sufrió por cuarta vez de mano de la Concertación, la coalición de centro izquierda que gobierna desde 1990. El fracaso de la derechista Alianza por Chile pone en peligro además la unidad del bloque, que se estructuró poco antes de 1990, cuando se recuperó la democracia. Unida ahora en un frágil e instrumental pacto detrás del acaudalado empresario Sebastián Piñera, de Renovación Nacional (RN), la derecha chilena fracasó por cuarta vez en su intento de arrebatar el poder al conglomerado oficialista de democristianos y socialdemócratas. Según los analistas, pese a los discursos dolidos pero unitarios de la víspera, la derrota otra vez abrirá las viejas heridas en la coalición conservadora, donde RN y la Unión Demócrata Independiente (UDI) mantienen un historial de pugnas y oscuras maniobras para imponer su hegemonía. Disputa en la que la UDI, la más conservadora, siempre había resultado victoriosa en el país hasta mayo del 2005, cuando Piñera rompió la unidad de la coalición opositora al postular su candidatura al palacio de La Moneda. Tras la sorpresiva irrupción de Piñera en la carrera presi-dencial, la derecha enfrentó dividida la primera vuelta de la carrera presidencial, en la que el empresario desbancó a Joaquín Lavín como candidato único de la alianza opositora que integran la ultraconservadora UDI y RN de tendencia moderada. La proclamación del empresario fue asumida a regañadientes por la UDI, el partido que nació y creció bajo el amparo del pinochetismo y que siempre miró con recelo el liberalismo de Piñera. En 1988, la derecha que ahora corresponde a la UDI apoyó a Pinochet en un plebiscito por el cual éste intentó sin éxito mantenerse en el Gobierno. Esa derecha puede cuestionar ahora a Piñera. Quizás de la derrota surja una nueva derecha, cuyo fortalecimiento es necesario para la democracia, según los analistas. Otros sostienen que la derecha deberá evaluar a fondo, además, el hecho de que su vínculo dictatorial aún está vivo y les genera gran parte de sus contradicciones internas.

La reforma, por la derecha